El sistema de transporte de cargas atraviesa un proceso de cambio que combina necesidades económicas, disponibilidad energética y nuevas exigencias ambientales. En ese escenario, distintas alternativas comienzan a ganar protagonismo dentro de la logística argentina, impulsadas tanto por el contexto productivo local como por la búsqueda de mayor eficiencia operativa en un sector clave para la economía.
El avance del GNC en el transporte pesado durante 2025
A lo largo de 2025, el Gas Natural Comprimido (GNC) consolidó su presencia como combustible alternativo para camiones y colectivos de gran porte. Si bien durante años su uso estuvo asociado principalmente al transporte liviano o urbano, el último año marcó un punto de inflexión para su adopción en segmentos de mayor tonelaje y recorridos más extensos.
Entre los factores que explican este crecimiento se destacan:
- Menor costo por kilómetro recorrido frente al gasoil
- Mayor disponibilidad de gas natural de producción nacional
- Avances tecnológicos en motores y sistemas de almacenamiento
- Interés creciente de operadores logísticos en reducir emisiones
Expansión de estaciones y corredores logísticos
Uno de los pilares del desarrollo del GNC para transporte pesado fue la ampliación de la infraestructura. Actualmente funcionan más de 210 estaciones habilitadas para vehículos de gran porte en todo el país, mientras que existen cerca de 300 proyectos adicionales en distintas etapas de autorización.
Dentro de ese total, unas 138 estaciones cuentan con surtidores de alto caudal, un aspecto clave para el abastecimiento eficiente de camiones en rutas nacionales y provinciales.
Este despliegue permitió avanzar en la conformación de corredores de GNC, diseñados para conectar zonas productivas, puertos y centros logísticos, reduciendo los riesgos de interrupciones en trayectos de larga distancia.
Costos operativos y competitividad del transporte
El aspecto económico sigue siendo uno de los principales motores de la adopción del GNC. En un país donde el transporte terrestre concentra la mayor parte del movimiento de cargas, el ahorro en combustible se vuelve determinante para la competitividad de las empresas.
Desde el sector logístico señalan que el GNC permite:
- Reducir significativamente el gasto mensual en combustible
- Disminuir la exposición a la volatilidad del precio del gasoil
- Optimizar costos en flotas de alto kilometraje
- Planificar inversiones con mayor previsibilidad energética
Marco regulatorio y cambios en análisis
Durante 2025, el ENARGAS avanzó en la revisión del marco normativo del sistema de GNC. A fines de noviembre se abrió una consulta pública para actualizar el régimen aplicable a las estaciones de carga vehicular, incluyendo requisitos técnicos, operativos y de seguros obligatorios.
El objetivo de estas modificaciones es:
- Unificar criterios de seguridad
- Adaptar la normativa a vehículos de gran porte
- Brindar mayor previsibilidad a las inversiones
- Fortalecer los controles y la fiscalización
Desde el sector advierten que, más allá de las actualizaciones técnicas, la consolidación del GNC requiere reglas estables y señales claras para proyectos de largo plazo.
Qué proyecta el sector para 2026
De cara a 2026, las expectativas del sector son moderadamente optimistas. Se prevé una mayor consolidación del GNC en el transporte pesado, apoyada en:
- Nuevas estaciones en rutas clave
- Mayor oferta de camiones y colectivos a gas
- Avances regulatorios derivados de la consulta pública
- Interés de empresas en reducir costos y emisiones
Al mismo tiempo, persisten desafíos relevantes, como la necesidad de incentivos fiscales, financiamiento para la conversión de flotas y una cobertura territorial más homogénea.
En ese marco, el transporte pesado con GNC se posiciona como una pieza central de una estrategia energética y logística que busca combinar eficiencia económica, recursos nacionales y sostenibilidad, en un contexto donde el gas natural propio aparece como una ventaja competitiva para Argentina.
















