Paritarias estatales nacionales 2026: entre la suba confirmada de febrero y el nuevo round de negociación

La tensión salarial en la administración pública nacional marca la agenda este mes de febrero. Mientras se liquidan los haberes con los últimos aumentos acordados, los gremios vuelven a la carga tras conocerse el dato de inflación de enero que vuelve a dejar los bolsillos en rojo.

El escenario salarial para los trabajadores de la Administración Pública Nacional atraviesa horas decisivas. Con el cronograma de cobro de febrero en marcha, los estatales nacionales perciben en sus cuentas los incrementos cerrados a regañadientes a finales de 2025 y principios de este año. Sin embargo, la inflación de enero del 2,9% —dato fresco del INDEC— ya licuó gran parte de esa recomposición, encendiendo las alarmas en los despachos sindicales de ATE y UPCN, que encaran desde hoy una nueva instancia de negociación.

Cuánto cobran los estatales en febrero

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Para entender el recibo de sueldo de este mes, hay que mirar el retrovisor. Lo que se está cobrando ahora es producto de la paritaria que definió los tramos de diciembre y enero. En concreto, los haberes de febrero llegan con un esquema de actualización magro que fue aceptado por UPCN pero rechazado de plano por ATE.

El aumento se compone principalmente de:

  • 2% de incremento correspondiente a los salarios de enero 2026.
  • 1% de ajuste remanente del mes de diciembre.
  • Bonos y sumas fijas: Se mantienen ciertos adicionales no remunerativos para categorías específicas, aunque el reclamo por su incorporación al básico sigue siendo una bandera levantada por los sectores más combativos.

Este esquema deja, en la práctica, una mejora nominal que apenas roza el 3% acumulado en el bimestre, quedando virtualmente empatada —o por debajo— de la inflación de un solo mes (enero).

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El impacto del 2,9% de inflación

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El dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, que marcó un 2,9% mensual y acumula una interanual superior al 32%, cayó como un baldazo de agua fría. Si bien el gobierno celebra la “desaceleración” respecto a picos anteriores, para el trabajador estatal la cuenta es sencilla: el aumento que entra por un bolsillo, ya se lo comió el supermercado.

La pérdida del poder adquisitivo es el eje central de la discusión que se reabre esta semana. Según estimaciones de los cuerpos de delegados de ATE, la caída real del salario en el último año calendario supera holgadamente los dos dígitos, una brecha que los aumentos por decreto o las paritarias a la baja no han logrado cerrar.

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ATE y UPCN: dos estrategias, un mismo problema

La grieta sindical se hace evidente en cómo se paran los dos gremios mayoritarios frente a la Casa Rosada:

  • UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación): Mantiene una postura dialoguista. Su conducción, liderada por Andrés Rodríguez, aceptó la última oferta oficial argumentando la necesidad de “no perder el tren de la inflación”, aunque sea con acuerdos cortos y porcentajes modestos. Privilegian la gobernabilidad de la paritaria y el cobro inmediato de las mejoras.
  • ATE (Asociación Trabajadores del Estado): Rodolfo Aguiar y la conducción nacional rechazaron la oferta del 2% por considerarla “insuficiente y de ajuste”. Su estrategia es la confrontación: exigen una recomposición salarial que recupere lo perdido en 2025 y no solo que empate la inflación mensual.

Se reabre la discusión: qué esperar para marzo

Hoy, 11 de febrero, marca un punto de inflexión. Se espera que las partes vuelvan a sentarse para discutir la pauta salarial que regirá para los sueldos de febrero (a cobrar en marzo) y posiblemente marzo.

La presión es alta. Los gremios llegan a la mesa con carpetas que muestran no solo el deterioro del básico, sino también el retraso en los pases a planta permanente y la situación de los contratados. Desde el Gobierno, la orden sigue siendo la austeridad fiscal: no otorgar aumentos que pongan en riesgo el superávit ni las metas económicas trazadas para este primer trimestre de 2026.

Las claves de lo que se negocia ahora:

  1. Porcentaje febrero-marzo: ¿Se logrará un acuerdo bimestral que supere el 3% mensual?
  2. Suma fija: ¿Habrá un refuerzo de suma fija para levantar los salarios de las categorías más bajas del SINEP?
  3. Cláusula gatillo: Los sindicatos piden mecanismos automáticos si la inflación se dispara, algo que el Ejecutivo se resiste a firmar.
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