La provincia de Buenos Aires comenzó a trabajar en un operativo de enormes dimensiones para recibir al papa León XIV, quien llegará a la Argentina en noviembre y tendrá en Luján uno de los puntos centrales de su primera visita apostólica al país. La expectativa es extraordinaria: las autoridades estiman que la presencia del Sumo Pontífice podría movilizar entre uno y dos millones de personas hacia la ciudad bonaerense.
León XIV estará en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026, en una gira que tendrá actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Precisamente, la visita al principal santuario mariano del país está prevista para el miércoles 11 de noviembre, jornada en la que se espera una multitud sin precedentes para participar de la celebración religiosa.
Los preparativos ya comenzaron y reúnen a funcionarios del Gobierno bonaerense, autoridades nacionales, el Municipio de Luján y representantes de la Iglesia y del Vaticano. Una misión de avanzada de la Santa Sede recorrió recientemente la Basílica de Nuestra Señora de Luján y el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Almirante Brown, dos lugares considerados centrales dentro de la agenda bonaerense del Pontífice.
El gobernador Axel Kicillof también encabezó reuniones de coordinación junto a ministros, intendentes y autoridades eclesiásticas. Uno de los primeros grandes desafíos será la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, prevista para los días 3 y 4 de octubre. El dispositivo que se implemente durante esa tradicional movilización será además una instancia clave de preparación para lo que ocurrirá pocas semanas después con la llegada del Papa.
El megaoperativo contemplará diferentes áreas simultáneamente, entre ellas seguridad, asistencia sanitaria, tránsito, transporte, atención de emergencias y acompañamiento de los peregrinos. Para la visita papal, además, se deberá organizar el ingreso y egreso de una cantidad excepcional de vehículos y colectivos y prever espacios para los fieles que lleguen con varios días de anticipación.
La magnitud queda reflejada en uno de los números que ya se manejan: para la jornada de León XIV en Luján se prevé la participación de alrededor de 10.000 agentes de seguridad, mientras que las autoridades calculan una concurrencia que podría ubicarse entre un millón y dos millones de personas. También se esperan acampes desde los días anteriores en distintos sectores cercanos al Santuario.
El intendente de Luján, Leonardo Boto, confirmó que el Municipio trabaja conjuntamente con la Iglesia, el Gobierno provincial, autoridades nacionales y fuerzas federales. Entre los principales aspectos bajo análisis aparecen el ordenamiento del tránsito, la seguridad, los servicios, la atención sanitaria y la infraestructura necesaria para semejante concentración de personas.
La visita tendrá además un enorme valor histórico. Argentina no recibe a un Papa desde 1987, cuando Juan Pablo II realizó su segunda visita al país. De esta manera, cuando León XIV llegue en noviembre habrán transcurrido casi cuatro décadas desde la última presencia de un pontífice en territorio argentino.
Para la provincia de Buenos Aires, Luján será indudablemente el epicentro de esas jornadas. La Basílica, destino habitual de peregrinaciones multitudinarias durante todo el año, deberá prepararse esta vez para una convocatoria excepcional que podría convertirse en una de las mayores concentraciones populares y religiosas realizadas en territorio bonaerense en las últimas décadas.
Mientras avanzan los preparativos, todavía se terminan de definir aspectos específicos del programa y del dispositivo que acompañará cada actividad. Lo que ya está claro es que la llegada del papa León XIV obligará a desplegar uno de los operativos de seguridad, tránsito, salud y logística más importantes que haya afrontado la Provincia en los últimos años.
