Si tenés una pyme o formás parte de una empresa que busca financiamiento para crecer, hay un cambio normativo clave en el sistema financiero argentino que abre un abanico de posibilidades tras 25 años de restricciones.
El Banco Central (BCRA) habilitó una flexibilización que permite a las entidades bancarias prestar sus depósitos en moneda extranjera a firmas que antes estaban totalmente excluidas por no generar ingresos directos en dólares.
Un límite del 15% para proteger la liquidez del sistema
La nueva normativa no liberó el mercado de forma irrestricta, sino que estableció un esquema con requerimientos prudenciales estrictos para cuidar la solvencia bancaria.
El financiamiento otorgado a las empresas que cobran en pesos no podrá superar el 15% de los depósitos en dólares de cada banco.
Las operaciones ya permitidas anteriormente, destinadas de forma exclusiva a exportadores con ingresos genuinos en moneda dura, seguirán vigentes por fuera de este cupo inicial.
El volumen estimado de la medida y los sectores beneficiados
El Secretario de Finanzas, Federico Furiase, calculó que el potencial de financiamiento que se vuelca al mercado alcanza los u$s6.000 millones en una primera etapa.
Ese monto inicial podría incrementarse de manera progresiva a medida que sigan creciendo las colocaciones y depósitos en moneda extranjera dentro del sistema.
Desde el Gobierno señalaron que uno de los focos principales de este flujo de crédito estará orientado a potenciar al sector de la construcción y a la economía real.
Requisitos de capital y evaluación frente a saltos cambiarios
Para evitar que las empresas que facturan en moneda local corran un riesgo desmedido, la autoridad monetaria impuso exigencias financieras de mayor rigor a los bancos.
El requisito mínimo de capital exigido para estos préstamos será equivalente al 125% respecto a los créditos tradicionales, computando un 1,25 veces su monto para los límites de exposición.
Asimismo, las entidades bancarias estarán obligadas a evaluar la capacidad de repago de los clientes sometiéndolos a proyecciones bajo diversos escenarios de devaluación.
La reacción de las cámaras bancarias y las pymes beneficiadas
Desde la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) calificaron la medida como un “paso en la dirección correcta” para promover la intermediación eficiente del ahorro privado.
La cámara resaltó que permitirá otorgar préstamos a firmas con excelente historial crediticio que hasta hoy no tenían acceso por trabas regulatorias.
Por su parte, las entidades agrupadas en ABA y diversos bancos privados prefirieron mantener cierta prudencia a la espera de la publicación del texto reglamentario definitivo del BCRA.
