A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), el Presidente autorizó la prohibición de ingreso y la expulsión inmediata de extranjeros que lleven a cabo manifestaciones hostiles o agravios contra el país.
Las nuevas causales de expulsión e inadmisión en el país
La norma incorpora formalmente como motivo de deportación o veto de ingreso el incitar o promover mensajes de odio, discriminación o violencia por razones de nacionalidad.
La disposición alcanza tanto a las incitaciones públicas como a cualquier expresión directa que configure un agravio a la identidad nacional o a los habitantes de la República.
Infracciones a los símbolos patrios y defensa de la soberanía
El texto legal establece que será causa suficiente de expulsión cualquier acto que implique un ultraje a los símbolos patrios argentinos.
Desde la Oficina del Presidente remarcaron que el respeto por los emblemas nacionales y la soberanía constituyen principios innegociables para el Gobierno Nacional.
Fundamentos y objetivos de la reforma migratoria
La decisión se justificó oficialmente en la necesidad de preservar la integridad social y el orden institucional ante episodios recientes de tensión.
Según el Ejecutivo, el endurecimiento de los controles migratorios busca evitar situaciones que pongan en riesgo la convivencia dentro del territorio nacional.
Procedimiento y aplicación de la medida expedita
Cualquier conducta que sea encuadrada bajo la nueva normativa habilitará la denegación de ingreso en las fronteras o la deportación.
El decreto fija una posición tajante desde el área migratoria: cualquier acto considerado como un ataque a la República Argentina derivará en la pérdida del derecho de permanencia.
