La expansión del jabalí europeo se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para productores rurales, especialistas en fauna y autoridades del sur de la provincia de Buenos Aires. La presencia de estos animales ya no se limita a sectores aislados, sino que se registra en numerosos distritos, donde ocasionan importantes pérdidas económicas, riesgos sanitarios y un creciente peligro para la seguridad vial.
De acuerdo con estudios difundidos por especialistas de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), el jabalí es considerado una de las especies exóticas invasoras más dañinas del país. Sin depredadores naturales y con una elevada capacidad reproductiva, sus poblaciones crecen año tras año y continúan expandiéndose sobre amplias regiones bonaerenses.
En el sur provincial, productores agropecuarios alertan sobre una presencia cada vez más frecuente en partidos como Coronel Dorrego, Tornquist, Bahía Blanca, Coronel Pringles, Saavedra, Villarino, Patagones, Adolfo Gonzales Chaves, Tres Arroyos, Coronel Suárez y otros distritos de la región, donde los animales destruyen cultivos, alambrados, aguadas y pasturas, además de atacar animales de producción en determinadas circunstancias.
Los especialistas explican que el jabalí europeo fue introducido en Argentina hace más de un siglo con fines cinegéticos. Sin embargo, su rápida adaptación al ambiente y la ausencia de controles efectivos permitieron una expansión sostenida que hoy afecta a gran parte del territorio nacional.
Riesgo para quienes circulan por las rutas
Uno de los aspectos que más preocupa es la creciente aparición de jabalíes sobre rutas provinciales y caminos rurales durante la noche y la madrugada. Debido a su gran porte —algunos ejemplares superan ampliamente los 100 kilogramos— un impacto con un vehículo puede provocar accidentes de extrema gravedad.
Por ese motivo, se recomienda reducir la velocidad en sectores rurales, especialmente durante horarios nocturnos, cuando estos animales desarrollan la mayor parte de su actividad.
También representan un problema sanitario
Además del impacto económico, expertos advierten que los jabalíes pueden actuar como reservorios y transmisores de enfermedades que afectan tanto a la producción porcina como a las personas, entre ellas triquinosis, hepatitis y peste porcina, por lo que insisten en evitar el consumo de carne proveniente de faena clandestina o sin controles sanitarios.
Medidas de control
Ante el crecimiento de la población de jabalíes, la provincia de Buenos Aires amplió este año las áreas habilitadas para la denominada “caza plaguicida”, como parte de un plan destinado a reducir el impacto ambiental y productivo de esta especie invasora. Sin embargo, investigadores y entidades rurales sostienen que el problema requiere una estrategia coordinada entre provincias y organismos nacionales para lograr resultados efectivos a largo plazo.
Mientras tanto, el avance del jabalí continúa generando preocupación en el sur bonaerense, donde productores, vecinos y automovilistas conviven cada vez con mayor frecuencia con una especie cuya expansión parece no encontrar freno.
