Brote de diarrea explosiva: confirman dos muertes y crece la alerta para viajeros argentinos

La diarrea explosiva encendió una alerta en Estados Unidos tras dos muertes por ciclosporiasis. Qué deben saber los viajeros argentinos.

La diarrea explosiva encendió una alerta sanitaria en Estados Unidos después de que se confirmaran dos muertes vinculadas a un brote de ciclosporiasis. La infección intestinal, asociada al consumo de alimentos contaminados.

La situación también tiene impacto en Argentina. Miles de personas viajaron a distintas ciudades estadounidenses por el Mundial de fútbol y el Ministerio de Salud nacional ya había advertido a hospitales, laboratorios y viajeros sobre la necesidad de detectar síntomas compatibles al regresar.

Diarrea explosiva en Estados Unidos: las primeras muertes confirmadas

El Departamento de Salud de Michigan informó las primeras dos muertes relacionadas con el brote. Según la comunicación recogida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, las personas fallecidas tenían enfermedades preexistentes importantes que pudieron agravarse por la infección y la deshidratación.

La ciclosporiasis no suele ser mortal, pero puede provocar cuadros prolongados y complicaciones, especialmente en adultos mayores, pacientes inmunocomprometidos o personas con otros problemas de salud. Michigan, uno de los estados más afectados, reportó 11.234 casos y 193 internaciones hasta el 3 de agosto.

A nivel nacional, los CDC habían contabilizado al 28 de julio 6.707 casos confirmados por laboratorio y más de 11.500 casos sospechosos todavía bajo análisis. Las cifras no son directamente comparables con las de Michigan porque el estado incluye casos probables, mientras que el registro federal presenta demoras y aplica criterios de confirmación más estrictos.

La lechuga investigada y el vínculo con restaurantes

Una parte del brote fue vinculada por los CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos a lechuga iceberg rallada proveniente del centro de México, retirada voluntariamente por Taylor Farms de Mexico. El producto había sido servido en determinados locales de Taco Bell.

En ese grupo específico se registraron 1.947 casos y al menos 98 hospitalizaciones en nueve estados: Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Ohio, Oklahoma, Pensilvania y Virginia Occidental. Sin embargo, las autoridades aclararon que existen otros conglomerados de ciclosporiasis en investigación y que la lechuga identificada no explica todos los contagios.

La investigación oficial de la FDA permanece abierta. Hasta ahora, la advertencia argentina está dirigida a viajeros que regresaron de Estados Unidos y no comunica un retiro de lechugas en el mercado local.

La alerta en Argentina para quienes volvieron del Mundial

El Ministerio de Salud emitió el 21 de julio una comunicación epidemiológica sobre ciclosporiasis destinada a los equipos de salud y a las personas que retornaron del Mundial. El documento pidió sospechar la enfermedad ante cuadros compatibles y antecedente de viaje reciente a Estados Unidos.

Para las autoridades argentinas, se considera caso sospechoso a quien presente diarrea acuosa, frecuente o explosiva, acompañada por síntomas como cólicos, distensión abdominal, náuseas, pérdida de peso, cansancio o febrícula, y haya estado en Estados Unidos durante las dos semanas previas al comienzo del cuadro.

El período de incubación suele ser de aproximadamente una semana, aunque puede variar entre dos y 14 días o más. La enfermedad puede durar varias semanas y dar la impresión de mejorar antes de volver a aparecer.

Qué síntomas provoca y cuándo consultar

La Cyclospora cayetanensis es un parásito microscópico que afecta el intestino delgado. Además de la diarrea explosiva o acuosa, puede causar pérdida de apetito, gases, náuseas, vómitos, fiebre baja, dolores corporales y fatiga prolongada.

Quienes regresaron de Estados Unidos y presentan estos síntomas deben consultar a un centro de salud y mencionar el antecedente de viaje. El diagnóstico requiere un análisis específico de materia fecal, ya que los estudios rutinarios pueden no detectar el parásito. No se recomienda automedicarse: el tratamiento debe ser indicado por un profesional y la hidratación resulta clave para evitar complicaciones.

La infección se adquiere principalmente por alimentos frescos o agua contaminada y no suele transmitirse directamente de persona a persona. Para reducir riesgos, se aconseja lavarse bien las manos, limpiar frutas y verduras con agua segura, separar los alimentos crudos y refrigerar rápidamente los productos cortados. Los CDC advierten que el lavado disminuye el riesgo, pero no garantiza la eliminación completa de Cyclospora.

Compartir este artículo