Este sábado 17 de octubre se cumplen 81 años de uno de los acontecimientos políticos y sociales más trascendentes de la historia argentina. Se trata del Día de la Lealtad Peronista, una fecha que recuerda la multitudinaria movilización de trabajadores que, en 1945, se concentraron en la Plaza de Mayo para exigir la liberación de Juan Domingo Perón, quien se encontraba detenido por decisión del gobierno militar de entonces.
Aquella jornada marcó un punto de inflexión en la política nacional y es considerada el nacimiento del peronismo como movimiento de masas, además de representar un momento decisivo en la participación de los trabajadores en la vida pública argentina.
¿Qué estaba ocurriendo en la Argentina en 1945?
En octubre de 1945, Juan Domingo Perón era una de las figuras más influyentes del gobierno militar encabezado por Edelmiro Farrell. Había ocupado la Secretaría de Trabajo y Previsión, el Ministerio de Guerra y la Vicepresidencia de la Nación.
Desde la Secretaría de Trabajo había impulsado numerosas medidas destinadas a mejorar las condiciones laborales, entre ellas aumentos salariales, convenios colectivos, vacaciones pagas y nuevas protecciones para los trabajadores rurales.
Estas políticas le permitieron construir una estrecha relación con importantes sectores del sindicalismo y la clase trabajadora, pero también generaron resistencias dentro de las Fuerzas Armadas, sectores empresariales y diferentes espacios políticos.
Las tensiones terminaron provocando su desplazamiento del gobierno y posterior detención el 13 de octubre de 1945. Perón fue trasladado a la isla Martín García y posteriormente al Hospital Militar de Buenos Aires.
El 17 de octubre: miles de trabajadores salieron a las calles
La noticia de su detención provocó una fuerte reacción en distintos sectores obreros, particularmente en las zonas industriales de la provincia de Buenos Aires.
Desde las primeras horas del miércoles 17 de octubre de 1945, miles de trabajadores comenzaron a abandonar fábricas, talleres y establecimientos industriales para dirigirse hacia la Plaza de Mayo.
Las columnas llegaban especialmente desde Avellaneda, Lanús, Quilmes, Berisso, Ensenada, La Plata y otros sectores del territorio bonaerense.
Muchos recorrieron largas distancias caminando y otros utilizaron diferentes medios de transporte. La movilización fue creciendo a lo largo del día, hasta transformar el centro de Buenos Aires en el escenario de una concentración multitudinaria.
Los manifestantes reclamaban la libertad de Perón y expresaban su preocupación por la continuidad de los derechos laborales alcanzados durante su gestión.
La Confederación General del Trabajo había convocado a una huelga para el jueves 18 de octubre, pero la movilización popular se adelantó y adquirió una magnitud que sorprendió al propio gobierno militar.
La histórica aparición de Perón en el balcón de la Casa Rosada
Durante aquella jornada se desarrollaron negociaciones entre las autoridades militares y los sectores que reclamaban la liberación de Perón.
Finalmente, en horas de la noche, el dirigente fue trasladado a la Casa Rosada.
Pasadas las 23 horas, Juan Domingo Perón apareció en uno de los balcones de la Casa Rosada y habló ante la multitud que lo esperaba desde hacía varias horas.
Su aparición se convirtió en una de las imágenes más recordadas de la historia política argentina.
En su discurso agradeció el respaldo de los trabajadores y reafirmó su compromiso con las reivindicaciones laborales.
Aquel encuentro consolidó un vínculo político entre Perón y amplios sectores del movimiento obrero que sería determinante para los acontecimientos posteriores.
¿Por qué se lo llamó Día de la Lealtad?
El nombre surgió como una forma de reconocer la fidelidad y el respaldo que miles de trabajadores demostraron hacia Perón cuando había sido desplazado del poder y permanecía detenido.
Para el movimiento peronista, aquella movilización representó una expresión de lealtad política, pero también la defensa de derechos sociales y laborales que los manifestantes consideraban fundamentales.
Con el paso de los años, el 17 de octubre se transformó en la principal fecha conmemorativa del justicialismo y en un símbolo de su identidad política.
El protagonismo de los trabajadores bonaerenses
La provincia de Buenos Aires tuvo un papel central en aquellos acontecimientos.
Las grandes concentraciones industriales de Berisso, Ensenada, Avellaneda, Lanús y otras localidades bonaerenses fueron puntos fundamentales desde donde partieron miles de manifestantes.
En Berisso, particularmente, los trabajadores de la industria frigorífica participaron activamente de las movilizaciones, con figuras sindicales como Cipriano Reyes entre sus principales referentes.
La participación de estos sectores puso de manifiesto el peso político que había adquirido la clase trabajadora industrial en la Argentina de mediados del siglo XX.
De aquella movilización a la Presidencia de la Nación
Los acontecimientos del 17 de octubre modificaron profundamente el escenario político argentino.
Pocos meses después, el 24 de febrero de 1946, Juan Domingo Perón ganó las elecciones presidenciales, encabezando una coalición política y sindical que dio origen al movimiento que posteriormente sería conocido como peronismo.
Perón asumió la Presidencia el 4 de junio de 1946 e inició una etapa de importantes transformaciones económicas, laborales y sociales, acompañadas también por fuertes disputas políticas.
El peronismo se consolidó como una de las principales fuerzas de la política argentina, mientras que sus políticas, su liderazgo y su relación con las instituciones fueron objeto de adhesiones y cuestionamientos que marcaron las décadas siguientes.
Una fecha que continúa presente 81 años después
A 81 años de aquella histórica movilización, el 17 de octubre continúa siendo una de las fechas más representativas del peronismo argentino.
Cada año, organizaciones políticas, sindicales y sociales vinculadas con el justicialismo recuerdan aquella jornada mediante actos, homenajes y encuentros.
Más allá de las diferentes interpretaciones políticas, los acontecimientos del 17 de octubre de 1945 constituyen un capítulo central de la historia contemporánea argentina, por su influencia en la organización del movimiento obrero, el surgimiento del peronismo y las transformaciones de la vida política nacional.
