La investigación por el asesinato de Brian Cabrera, el joven de 18 años que fue baleado en plena celebración de Carnaval en el centro de Mercedes, sumó en las últimas horas un nuevo capítulo con la detención de un tercer sospechoso.
El crimen ocurrió cerca de la 1 de la madrugada del domingo, en la avenida 29 entre 24 y 22, mientras se desarrollaba el desfile y una banda musical se presentaba sobre el escenario montado para el evento. En medio de ese contexto festivo, se produjo una discusión entre la víctima y otro hombre. Según la reconstrucción preliminar, el agresor extrajo un arma de fuego y efectuó dos disparos que impactaron en el pecho y en la cabeza de Brian.
El joven fue trasladado de urgencia al Hospital Blas Dubarry, donde sufrió dos paros cardiorrespiratorios y finalmente falleció pese a los intentos médicos por salvarle la vida.
En un primer momento, la Policía Bonaerense había detenido a una mujer y a su hijo como presuntos implicados. Ahora, los investigadores avanzaron con la aprehensión de un tercer sospechoso, quien sería familiar directo de ambos. Tras corroborar su identidad, fue puesto a disposición del fiscal de la causa y será indagado en las próximas horas.
La causa quedó radicada en la UFI N°2 del Departamento Judicial Mercedes, que continúa reuniendo pruebas para determinar con precisión la mecánica del ataque y el grado de participación de cada uno de los detenidos.
Uno de los puntos clave que analiza la fiscalía es la posible calificación legal del hecho. No se descarta que pueda encuadrarse como homicidio agravado, lo que implicaría una pena de prisión perpetua, en caso de comprobarse elementos como la premeditación. Según trascendió, antes del crimen los acusados habrían ido a buscar el arma y regresado al lugar tras recorrer varios kilómetros, un dato que podría agravar la situación procesal.
Los detenidos fueron identificados como María Luján Auza (33), su hijo Martín Ezequiel Auza (19) y el padre de la mujer, incorporado recientemente a la causa. Durante los procedimientos, se secuestró un arma que será sometida a peritajes para determinar si fue la utilizada en el ataque.
En paralelo, los investigadores continúan analizando imágenes de cámaras de seguridad y tomando nuevas declaraciones testimoniales. El objetivo es reconstruir con exactitud lo sucedido en una noche que, hasta el momento del tiroteo, transcurría con normalidad y convocaba a una multitud en el marco de los festejos de Carnaval.
La comunidad de Mercedes sigue conmocionada por un hecho que transformó una celebración popular en una escena de violencia y muerte.















