Conseguir un préstamo para la vivienda a 20 o 30 años sigue siendo un desafío en el mercado actual, pero una nueva medida en estudio busca cambiar el escenario. Si te estás preguntando cómo podrías acceder a un financiamiento más accesible para la casa propia, el plan oficial apunta directo a resolver la principal traba de los bancos.
El Ministerio de Economía y la Anses analizan volcar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para generar depósitos bancarios de largo plazo y multiplicar los préstamos para la compra de inmuebles.
El descalce bancario que frena la casa propia
El principal obstáculo de los créditos hipotecarios es la diferencia entre los plazos de financiamiento: las familias necesitan plazos de 20 a 30 años para pagar, mientras que los bancos captan depósitos a corto plazo.
Para resolver este cuello de botella, la propuesta del equipo económico no contempla la compra directa de hipotecas, sino aprovechar el horizonte del FGS para constituir plazos fijos a 2, 5 o más años.
Licitaciones competitivas entre bancos por fondos de la ANSES
El mecanismo prevé que los recursos previsionales se distribuyan mediante un sistema de subastas públicas y transparentes entre entidades bancarias.
En esas licitaciones, los bancos competirán ofreciendo las mejores tasas de interés para captar las colocaciones del FGS, garantizando un rendimiento seguro para el fondo y liquidez de largo aliento para prestar.
Diálogo con el sector privado y avance con Capital Humano
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la iniciativa se elabora junto a Sandra Pettovello y que ya mantuvo reuniones con directivos de bancos y del FGS, donde el proyecto tuvo buena recepción.
Esta inyección de liquidez busca compensar un mercado de capitales chico y sin depósitos de largo plazo, abriendo la puerta a un fuerte despliegue del crédito para compradores y desarrolladores.
Impulso al crédito en dólares para desarrolladores inmobiliarios
La iniciativa se complementa con la intención oficial de facilitar el acceso al crédito en dólares para la construcción y desarrollo de proyectos.
Según explicaron desde la cartera económica, las constructoras solicitaban un esquema donde aportando un 20% de capital propio y un 30% de financiamiento, puedan iniciar de inmediato nuevos emprendimientos residenciales.
