Si tenías dudas sobre cómo afectará la llegada del Fondo Monetario Internacional a la economía cotidiana, las exigencias del organismo apuntan directo a los impuestos provinciales y al bolsillo de los trabajadores.
Un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que el Gobierno incumplió por primera vez la meta fiscal y enfrenta presión para realizar reformas estructurales.
Incumplimiento de metas y un desvío millonario en el primer semestre
Por primera vez en la gestión, el Gobierno no alcanzó el objetivo acordado con el FMI al cerrar la primera mitad de 2026.
En junio se registró un déficit primario de $696.843 millones, dejando el superávit acumulado en $6,3 billones, un monto que quedó $573.974 millones por debajo de la meta fijada.
El duro reto para fin de año: faltan 10 billones de pesos
Para diciembre de 2026, el acuerdo exige un superávit primario de $16,3 billones, lo que obliga a sumar $10 billones adicionales en la segunda mitad del año.
Sin embargo, las proyecciones de CEPA estiman que la recaudación sólo alcanzará los $10,5 billones en total, volviendo “sumamente improbable” el cumplimiento de la pauta.
El FMI va por el impuesto a los Ingresos Brutos y más Ganancias
Entre las reformas tributarias exigidas antes de fin de año, el organismo busca reemplazar el impuesto a los Ingresos Brutos por un IVA dual provincial, golpeando la autonomía y recaudación directa de las provincias.
Además, el plan contempla la eliminación de exenciones, cambios en el Monotributo y ampliar el universo de trabajadores alcanzados por el Impuesto a las Ganancias.
Cruce por la deuda externa y la estrategia financiera de Caputo
Existe un fuerte contrapunto entre el FMI y el ministro Luis Caputo sobre la emisión de deuda internacional para lo que resta de 2026 y 2027.
Mientras el Fondo exige mayores colocaciones privadas (hasta 8.000 millones de dólares para 2027), el equipo económico prefiere evitar nuevas emisiones para intentar reducir el riesgo país.
