El uso de efectivo cayó a la mitad en dos años: por qué los argentinos ya no van al cajero

Ir al cajero automático a buscar billetes pasó de ser una rutina semanal obligatoria a un trámite cada vez más lejano.

Los últimos datos oficiales confirman un cambio drástico en la conducta financiera del país: el uso de efectivo cayó a niveles históricos y la red bancaria física comienza a transformarse.

Caída del 50% en extracciones y retiros

En apenas dos años, la cantidad de operaciones mensuales para sacar dinero del cajero automático se redujo a más de la mitad.

Según registros del Banco Central (BCRA), en julio de 2024 el sistema reportaba 99 millones de extracciones mensuales, mientras que para el mismo mes de 2026 la cifra se desplomó a solo 46 millones.

El declive no solo se dio en las terminales bancarias —que pasaron de 90 a 40 millones de operaciones—, sino también en el retiro por cajas de supermercados y farmacias, donde las transacciones cayeron de 7 millones a poco más de 3 millones.

Los billetes pierden terreno en las compras

El desplome en el uso del dinero físico se refleja con fuerza en el consumo cotidiano y las compras de supermercado.

De acuerdo con estadísticas del Indec, a principios de 2021 el efectivo representaba el 32,5% de las ventas en supermercados. Para mediados de 2026, ese número se redujo al 16,6%.

Paralelamente, los medios digitales (transferencias, QR y billeteras virtuales) crecieron del 5,3% al 15,6%, apuntalados también por el uso de tarjetas de crédito (41,9%) y débito (25%).

Billetes de baja denominación y topes ajustados

A pesar del lanzamiento del billete de $20.000 en noviembre de 2024, su efecto para reducir la cantidad de trámites duró poco frente a la inflación acumulada.

A esto se suma que el límite normativo por extracción para usuarios en cajeros de otros bancos se mantiene en $60.000, un monto bajo en comparación con el costo de vida actual.

Estas condiciones, lejos de impulsar más visitas al banco, terminaron empujando a los usuarios a volcarse masivamente hacia las operaciones 100% digitales.

Achicamiento de sucursales y la nueva era bancaria

La menor demanda de papel moneda provocó un freno directo en la expansión de la infraestructura bancaria tradicional.

Actualmente operan entre 19.000 y 20.000 cajeros automáticos en todo el país, con una red de sucursales que ya cuenta con al menos 500 filiales menos que hace cinco años.

Tanto la banca privada como las entidades públicas centran hoy su inversión en potenciar los canales digitales, reduciendo costos logísticos de transporte, abastecimiento y seguridad física.

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