La preocupación continúa en General Belgrano por el estado de salud de Rodrigo Gómez, el joven que sufrió una violenta agresión durante la madrugada del domingo a la salida del boliche “Mi Tía Sofía” y que permanece internado en el Hospital Cuenca Alta de Cañuelas.
De acuerdo con la información conocida en las últimas horas, su cuadro sigue siendo grave y continúa bajo estricta vigilancia médica, aunque su familia informó una evolución que alimenta la esperanza: el joven logró abrir los ojos y comenzó a mostrar algunas respuestas, aunque todavía no habla.
Rodrigo sufrió importantes lesiones en la cabeza como consecuencia de la agresión y de la posterior caída contra la vereda. Los estudios determinaron la existencia de un derrame y una fractura detrás de uno de sus oídos, además de un coágulo, por lo que debió permanecer internado en terapia intensiva. Su padre explicó que todavía deben transcurrir aproximadamente 24 horas para completar el período de observación considerado especialmente importante para evaluar cómo responde su organismo y determinar con mayor precisión su evolución.
El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 27 de septiembre. Según la reconstrucción realizada hasta el momento, los incidentes habrían comenzado dentro del establecimiento bailable, donde fue agredido un amigo de Rodrigo. La situación posteriormente continuó en el exterior y, en medio de los enfrentamientos, Gómez recibió un fuerte golpe en el rostro. La agresión provocó que cayera prácticamente sin posibilidad de protegerse y golpeara violentamente la parte posterior de la cabeza contra la vereda.
Tras ser asistido, el joven fue trasladado inicialmente al Hospital Municipal de General Belgrano. Posteriormente pasó por la Unidad de Pronta Atención de Lezama para la realización de estudios y finalmente fue derivado al Hospital Cuenca Alta de Cañuelas, donde permanece internado.
Paralelamente, la investigación judicial continúa avanzando. Uno de los jóvenes señalado como presunto autor del golpe que provocó la caída de Rodrigo fue detenido y quedó a disposición de la Justicia.
La causa fue caratulada inicialmente como “lesiones graves” y se encuentra bajo intervención de la UFI Nº 10 de Chascomús, a cargo del fiscal Jonatan Roberts. Los investigadores analizan las imágenes registradas durante los incidentes para reconstruir la secuencia completa y determinar la eventual responsabilidad de otras personas.
La revisión de las cámaras también derivó en una medida administrativa contra un efectivo policial de General Belgrano que se encontraba de civil y franco de servicio. De acuerdo con la información publicada, las imágenes habrían registrado su participación en el enfrentamiento y la Auditoría General de Asuntos Internos dispuso su desafectación mientras se desarrollan las actuaciones correspondientes.
Otro elemento incorporado públicamente al caso son las publicaciones realizadas en redes sociales después de la agresión, en las que personas vinculadas al episodio hicieron comentarios burlándose de lo sucedido. La familia de Rodrigo aportó capturas de esas publicaciones para que sean consideradas dentro de la investigación destinada a establecer qué ocurrió y cuál fue la participación de cada una de las personas involucradas.
Mientras la Justicia procura determinar todas las responsabilidades, la principal atención continúa puesta en la salud de Rodrigo. Las próximas horas serán determinantes para conocer con mayor certeza su evolución, mientras familiares, amigos y numerosos vecinos de General Belgrano y localidades de la región mantienen sus pedidos y cadenas de oración por su recuperación.
