Hay recetas que sorprenden por lo poco que llevan, y esta torta de yogur es una de ellas. No necesita harina de trigo, manteca ni aceite y, aun así, después del horno queda con una textura suave y cremosa que recuerda a una cheesecake liviana.
La base son apenas cuatro ingredientes: yogur, huevos, maicena y edulcorante apto para cocción. La preparación se mezcla en un solo bowl y no requiere batidora, pero hay un detalle importante: el reposo en frío es parte de la receta porque ayuda a que el centro termine de asentarse.
Es una alternativa simple para la merienda o el postre, especialmente para quienes buscan preparaciones sin azúcar agregada y sin harina sin recurrir a ingredientes difíciles de conseguir.
Los 4 ingredientes para hacer la torta de yogur
- 500 gramos de yogur natural espeso o yogur griego sin azúcar.
- 5 huevos.
- 50 gramos de maicena.
- Edulcorante apto para horno equivalente a unos 60 gramos de azúcar, siguiendo la proporción indicada por la marca.
Con estas cantidades conviene usar un molde redondo de unos 20 centímetros. Si el yogur es muy líquido, el resultado puede necesitar algunos minutos extra de cocción.

Cómo prepararla paso a paso
- Precalentá el horno a 170°C y forrá la base y los laterales del molde con papel manteca.
- Colocá los huevos en un bowl y mezclalos con el edulcorante hasta integrarlos, sin necesidad de batir demasiado.
- Agregá el yogur y mezclá hasta obtener una preparación lisa.
- Tamizá la maicena sobre el bowl y volvé a integrar con batidor de mano, cuidando que no queden grumos.
- Volcá la mezcla en el molde y horneá entre 45 y 55 minutos. La superficie debe verse ligeramente dorada y el centro puede quedar apenas tembloroso.
- Dejala enfriar primero a temperatura ambiente y después llevala a la heladera durante al menos dos horas antes de cortarla.
El detalle para que quede bien cremosa
El punto del horno es clave. Esta torta no tiene que secarse como un bizcochuelo tradicional. Si el centro ya está firme pero todavía se mueve apenas cuando sacudís suavemente el molde, está cerca del punto correcto.
Al enfriarse, los huevos y la maicena terminan de darle estructura. Por eso cortarla recién salida del horno puede hacer que parezca demasiado blanda. Fría cambia por completo: gana cuerpo y conserva una textura húmeda.

Otra receta que aprovecha ingredientes simples y prescinde tanto de harina como de azúcar agregada es el brownie de chocolate y banana sin azúcar y sin harina, que tiene una textura más intensa y húmeda.
Ver también: Torta de ricota sin azúcar: cómo hacerla cremosa en pocos pasos
Cómo servirla y cuánto dura
Se puede servir sola, bien fría, o acompañada por frutas frescas. Si preferís una presentación más sencilla, alcanza con cortarla en porciones una vez que estuvo varias horas en heladera.
Guardada en un recipiente cerrado, se conserva bien durante 2 a 3 días en la heladera. Como contiene una cantidad importante de yogur y huevo, no conviene dejarla muchas horas a temperatura ambiente.
La combinación de pocos ingredientes y una preparación muy directa es justamente lo que hace atractiva a esta torta: se mezcla rápido, no necesita harina y el resultado final se acerca más a un postre cremoso que a una torta seca.
