Una de las marcas más reconocidas del comercio argentino atraviesa una nueva crisis y el escenario se volvió considerablemente más complejo en las últimas horas. Después de cierres de sucursales, reducción de estructura y negociaciones que no llegaron a concretarse, la Justicia tomó una decisión que cambia el futuro de una de las empresas detrás de Musimundo.
La situación tiene antecedentes largos. INFOZONA informó en 2018 el sorpresivo cierre de la sucursal de Musimundo en Tandil, cuando la cadena ya atravesaba una etapa de reestructuración y reducción de locales.
Ocho años después, la crisis volvió a escalar y ahora dejó de tratarse solamente de sucursales que bajan sus persianas.
La Justicia decretó la quiebra de Carsa
El Juzgado Civil y Comercial Nº 23 de Resistencia decretó el 2 de septiembre de 2026 la quiebra de Carsa S.A., una de las sociedades centrales en la operación de Musimundo.
El juez Fernando Luis Lavenas revocó la apertura del concurso preventivo que había sido concedida el 17 de julio y el expediente pasó a tramitarse bajo la carátula “CARSA S.A. s/ Quiebra”.
La decisión fue comunicada por la propia compañía al mercado y se produjo después de que el tribunal considerara que existían hechos reveladores de un estado de cesación de pagos y que el proceso de recuperación ya no resultaba viable en los términos en que venía desarrollándose.
La deuda concursal supera los $63.000 millones
Uno de los números que permite dimensionar el problema es el pasivo involucrado.
La deuda concursal informada asciende a aproximadamente $63.500 millones. Además, Carsa registraba pasivos con entidades financieras, con Banco Nación entre los principales acreedores bancarios.
La empresa había intentado utilizar el concurso preventivo para reorganizar obligaciones y negociar con acreedores, pero ese proceso terminó siendo revocado.
Qué pasó con las sucursales de Musimundo
Antes de la quiebra ya se había iniciado una reducción fuerte de la estructura.
En las últimas semanas cerraron alrededor de 20 sucursales, principalmente en provincias del norte argentino, y fuentes vinculadas con la firma estimaron que más de un centenar de puestos de trabajo resultaron afectados.
También existió un proyecto para transferir unas 45 sucursales a otro operador. Esa negociación finalmente no prosperó.
No es la primera vez que la estructura de la marca cambia de manos o se reorganiza. En 2019, INFOZONA contó cómo 16 sucursales volvieron a abrir después de un acuerdo entre las compañías que operaban Musimundo.
¿Significa que desaparece Musimundo de todo el país?
No necesariamente de manera inmediata.
Este punto es importante porque la marca tuvo históricamente distintas sociedades y operadores detrás de su red comercial. La quiebra alcanza específicamente a Carsa S.A. y tendrá consecuencias sobre los activos, obligaciones y operaciones comprendidas dentro de esa sociedad.
Por eso no corresponde interpretar automáticamente la resolución como el cierre instantáneo de cada local que utiliza la marca Musimundo en Argentina.
El alcance concreto dependerá de la estructura societaria de cada operación, la intervención de la sindicatura y las decisiones que se adopten durante el proceso de quiebra.
Qué pasa con los empleados y acreedores
La quiebra abre ahora una etapa judicial diferente.
Los acreedores deberán presentarse ante la sindicatura para verificar sus créditos dentro de los plazos establecidos. Según el cronograma judicial difundido, el período para solicitar verificaciones se extenderá hasta el 6 de noviembre de 2026.
Los trabajadores afectados también quedan atravesados por ese proceso, especialmente en aquellos casos donde existen sueldos, indemnizaciones u otros conceptos pendientes.
Un problema que Carsa ya había enfrentado
La empresa tenía antecedentes de dificultades financieras.
En 2018 había recurrido a un concurso de acreedores y posteriormente consiguió continuar sus operaciones mediante reestructuraciones, reducción de locales y acuerdos comerciales.
Esta vez la Justicia entendió que el escenario era diferente y decidió pasar directamente al régimen de quiebra.
Qué habrá que mirar ahora
Las próximas semanas permitirán saber con mayor claridad qué sucursales pueden continuar operando, cuáles quedan directamente alcanzadas por la liquidación y qué ocurre con empleados, proveedores y otros acreedores.
Por ahora, la certeza es que la sociedad Carsa dejó atrás el concurso preventivo y entró formalmente en quiebra. Para una marca que ya sobrevivió a varias reestructuraciones, comienza así el capítulo más delicado de los últimos años.
