Se acelera en el Senado el plan para que Argentina sea el primer país en ratificar el histórico acuerdo con la Unión Europea

En un giro estratégico de último momento, el Gobierno de Javier Milei decidió modificar el temario de las sesiones extraordinarias en la Cámara de Senadores. El objetivo es claro y ambicioso: lograr que Argentina sea la primera nación del bloque en aprobar legislativamente el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), cuya firma histórica se concretó en enero de 2026.

La carrera por la ratificación y el “premio” de las cuotas

La urgencia del Poder Ejecutivo responde a un incentivo económico concreto contemplado en la letra chica del tratado. El primer Estado del Mercosur en ratificar el acuerdo obtiene el derecho a utilizar el 100% de las cuotas de exportación otorgadas por la Unión Europea hasta que el resto de los socios regionales (Brasil, Uruguay y Paraguay) completen sus propios procesos internos.

Esta ventaja competitiva permitiría a los productores argentinos colocar volúmenes significativos de carne bovina, aviar, maíz y otros productos agroindustriales con aranceles preferenciales antes que sus competidores vecinos. La Casa Rosada busca así una victoria política y económica inmediata antes de la apertura de sesiones ordinarias del 1 de marzo.

El nuevo orden del día en el Senado

El jueves 26 de febrero será el día clave. Los senadores de La Libertad Avanza, con el respaldo de bloques dialoguistas como el PRO y sectores de la UCR, impulsaron el adelantamiento del debate del acuerdo internacional. Originalmente, el cronograma estaba centrado en la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad, pero la necesidad de primar sobre Uruguay —que también avanza rápidamente en su legislatura— obligó a reorganizar las prioridades.

Junto con el pacto comercial, el Senado tratará otros dos puntos sensibles para la agenda presidencial:

  • Modificación de la Ley de Glaciares: Un proyecto que busca redefinir las zonas de protección para facilitar inversiones en proyectos extractivos y mineros, bajo la premisa de que solo se protejan áreas con función hídrica comprobada.
  • Pliego de Fernando Iglesias: Se debatirá la designación del dirigente como embajador extraordinario ante la Unión Europea, una pieza fundamental para la diplomacia comercial que vendrá tras la aprobación del pacto.

Desafíos externos y la resistencia de Francia

Si bien el avance en el Congreso argentino es un paso firme, el acuerdo aún enfrenta turbulencias en el Viejo Continente. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha mantenido una postura de fuerte rechazo, presionado por los sectores agrícolas de su país. Francia exige “cláusulas espejo” y salvaguardas ambientales más estrictas para permitir el ingreso de productos sudamericanos.

Sin embargo, el Gobierno argentino confía en que la aprobación por mayoría cualificada en el Consejo de la UE y el respaldo de potencias como Alemania y España permitirán sortear el boicot francés. Para Milei, la ratificación argentina enviará una señal contundente al mundo sobre el fin del proteccionismo en el país.

Qué significa este acuerdo para el ciudadano común

Para el sector productivo, la implementación escalonada del acuerdo (que puede llevar hasta 15 años para productos sensibles) supone una baja de aranceles sobre el 91% de las exportaciones. Para el consumidor argentino, la apertura podría significar una mayor variedad y mejores precios en bienes industriales, tecnología, vehículos, autopartes, vinos y quesos europeos.

El éxito de esta maniobra legislativa será el eje central del discurso que el Presidente brindará este domingo ante la Asamblea Legislativa, donde espera presentarse no solo como el impulsor de reformas internas, sino como el líder que reinsertó a la Argentina en el mercado global más grande del mundo.

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