El sistema previsional argentino atraviesa un proceso de transformación profunda en este 2026. Con el debate de la Reforma Laboral y previsional en el centro de la escena política, millones de trabajadores se preguntan si las reglas de juego para el retiro cambiarán en el corto plazo. Entre los puntos más sensibles se encuentran la posible unificación de la edad jubilatoria para hombres y mujeres, la eliminación de moratorias y la creación de un nuevo esquema de haberes proporcionales.
¿Cambia la edad para jubilarse en 2026?
Bajo el marco de la Ley de Bases y los proyectos de reforma integral que impulsa el Ejecutivo, el esquema de edad jubilatoria actual se mantiene formalmente en 65 años para los hombres y 60 años para las mujeres. Sin embargo, existe una fuerte presión legislativa y de organismos internacionales para equiparar ambas edades en 65 años.
La propuesta que gana terreno no plantea un salto brusco, sino una transición progresiva. De aprobarse este cambio, la edad para las mujeres aumentaría seis meses cada año (o cada dos años, según el dictamen final) hasta alcanzar los 65. Esto significa que quienes están próximas a cumplir los 60 años en 2026 podrían no verse afectadas de inmediato, pero sí aquellas trabajadoras más jóvenes.
El fin de las moratorias y la llegada de la Prestación Proporcional
Uno de los cambios más disruptivos para este año es el fin de las moratorias previsionales (como la Ley 27.705). El Gobierno busca reemplazar la “compra de aportes” por un sistema de Prestación de Retiro Proporcional.
¿Qué significa esto para el trabajador? Hasta ahora, si una persona llegaba a la edad jubilatoria sin los 30 años de aportes, podía acceder a una moratoria para completar los años faltantes. Con la nueva reforma:
- Se mantendrán los 30 años de aportes como requisito para la jubilación ordinaria plena.
- Quienes no alcancen ese piso, pero tengan la edad mínima, podrán acceder a un haber calculado proporcionalmente a los años efectivamente aportados.
- El piso de este beneficio sería equivalente a la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que actualmente representa el 80% de una jubilación mínima.
Regímenes especiales y cajas profesionales bajo la lupa
La reforma también apunta a eliminar o unificar los denominados “regímenes de privilegio” o diferenciales. Sectores como docentes, trabajadores de la construcción, ferroviarios y de la salud, que actualmente cuentan con beneficios de edad temprana o menores años de servicio por tareas insalubres, podrían ver sus condiciones equiparadas al régimen general de forma gradual.
Asimismo, se estudia la integración de las Cajas Profesionales (abogados, ingenieros, médicos) al sistema nacional, buscando que las normas de aportes y retiro sean uniformes en todo el país.
Valores y movilidad: cuánto se cobrará en marzo 2026
Mientras avanza el debate legal, ANSES ya confirmó los montos para el próximo mes. Con el aumento del 2,9% basado en el índice de inflación:
- La jubilación mínima ascenderá a $369.600,88 (sin contar bonos extraordinarios).
- La PUAM se ubicará en $295.680,70.
- El haber máximo llegará a $2.487.063,95.
Continuidad laboral: el derecho a trabajar después de los 65
Un punto clave de la normativa vigente en 2026 es el incentivo a la prolongación de la vida laboral. Las empresas pueden intimar al trabajador a jubilarse recién a los 70 años. Si el empleado decide jubilarse y luego reingresar a la actividad, la ley establece que se considera un nuevo vínculo laboral, lo que reinicia la antigüedad a cero pero permite percibir el haber jubilatorio y el sueldo en simultáneo, aportando un 11% destinado al Fondo Nacional de Empleo.
En conclusión, aunque la edad de 60 y 65 años sigue vigente hoy, el horizonte de 2026 marca un camino hacia la universalización de la edad de retiro en 65 años y la eliminación de los parches previsionales, priorizando que cada jubilado cobre en función de lo que realmente aportó durante sus años activos.













