La provincia de Buenos Aires se encuentra en el umbral de una transformación institucional sin precedentes. El debate por la reforma de la Constitución provincial ha tomado un nuevo impulso tras el respaldo estratégico del presidente Javier Milei, quien ve en esta iniciativa una oportunidad de oro para aplicar su agenda de reducción del gasto público y combate a la “casta” política en el distrito más poblado del país.
Este movimiento no solo representa un cambio en las reglas de juego políticas, sino que busca reconfigurar la relación entre el Estado provincial, los municipios y los ciudadanos bonaerenses.
El fin de la Legislatura bicameral: hacia un sistema más ágil y económico
Uno de los puntos más ambiciosos del proyecto, y el que mayor sintonía guarda con el discurso libertario, es el paso de un sistema bicameral a uno unicameral. Actualmente, la provincia de Buenos Aires mantiene por separado una Cámara de Diputados y un Senado. La reforma propone unificar ambos cuerpos en una sola Legislatura.
El objetivo es doble: por un lado, reducir drásticamente el presupuesto destinado al funcionamiento legislativo (asesores, secretarías y estructuras duplicadas) y, por otro, acelerar el proceso de sanción de leyes, eliminando la burocracia que implica que un proyecto deba pasar por dos instancias de revisión antes de ser aprobado.
Autonomía municipal: poder real para las localidades
La reforma pretende saldar una deuda histórica con los 135 municipios bonaerenses: la autonomía municipal plena. Bajo el esquema actual, los intendentes dependen en gran medida de las decisiones y el financiamiento que llega desde La Plata.
El proyecto busca que los municipios tengan mayores facultades para dictar sus propias cartas orgánicas, gestionar sus recursos y decidir sobre cuestiones locales sin la tutela constante del Gobierno provincial. Esto permitiría una gestión más cercana al vecino y una mayor responsabilidad fiscal por parte de los jefes comunales.
Boleta Única y transparencia electoral
En línea con la reforma implementada a nivel nacional, el apoyo de Milei a este proyecto también incluye la adopción de la Boleta Única de Papel (BUP) para las elecciones provinciales. Este sistema busca:
- Terminar con el histórico “negocio” de la impresión de boletas y el robo de las mismas en las escuelas.
- Garantizar que toda la oferta electoral esté presente en una sola planilla.
- Reducir los costos operativos de los comicios, un punto innegociable para la gestión nacional.
Límites a la reelección y profesionalización
El texto que se discute también pone la lupa sobre la permanencia en el poder. Se busca blindar los límites a las reelecciones de intendentes y legisladores para evitar interpretaciones judiciales que permitan perpetuarse en los cargos. Además, se plantean mecanismos para que el ingreso a la administración pública sea por concurso y mérito, limitando los nombramientos “a dedo” que suelen engrosar las plantas estatales al final de cada gestión.














