La Libertad Avanza atraviesa una nueva tensión interna en el Senado luego de que Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista en la Cámara alta, pusiera su renuncia a disposición de Javier Milei. El gesto se produjo tras comunicarle al Presidente que no acompañaría la orden del Gobierno de votar el retiro del pliego de la jueza María Verónica Michelli, una decisión que encendió alarmas dentro del oficialismo y dejó bajo observación el funcionamiento de la bancada libertaria.
El gesto que encendió la interna oficialista
Según trascendió en las últimas horas, Bullrich habló con Milei y le transmitió que ejercerá una objeción de conciencia frente al pedido del Ejecutivo para retirar la candidatura de Michelli. En ese mismo contacto, y como consecuencia política de no acatar la línea marcada por la Casa Rosada, puso a disposición su continuidad como jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado.
De todos modos, en el entorno de la senadora dejaron trascender que su intención no sería abandonar la conducción de la bancada ni romper con el oficialismo. La posición que buscan instalar cerca de Bullrich es que la diferencia se limita a este caso puntual y que su voluntad sigue siendo acompañar al Gobierno en la agenda central.
Por qué el caso Michelli abrió una grieta en el Senado
El conflicto se originó por el pliego de María Verónica Michelli, propuesta para ocupar un cargo judicial. La Casa Rosada impulsó el retiro de esa candidatura y el tema llegó al Senado en medio de una fuerte discusión política. Bullrich, sin embargo, se diferenció de la posición oficial y anticipó que no votará a favor de retirar el pliego.
El dato no es menor: la senadora no es una legisladora más dentro del esquema libertario. Conduce el bloque oficialista en la Cámara alta y su decisión puede influir sobre otros votos en una sesión sensible para el Gobierno. Por eso, el movimiento fue leído como una señal de autonomía política en un momento en el que La Libertad Avanza necesita cohesión parlamentaria.
Qué se define esta semana
La tensión ocurre en la previa de una semana clave para el Senado. La agenda incluía el tratamiento de pliegos judiciales, temas económicos pendientes y otros proyectos impulsados por el oficialismo. La reunión de Labor Parlamentaria prevista para este miércoles 3 de junio será central para ordenar qué asuntos llegan finalmente al recinto.
Con el rechazo de Bullrich al retiro del pliego de Michelli y el acompañamiento de otros sectores opositores o dialoguistas a esa misma postura, el Gobierno podría no reunir los votos necesarios para avanzar como pretendía. En ese escenario, una posibilidad es modificar el temario y evitar que el conflicto termine en una derrota parlamentaria visible.
Los puntos que explican la crisis
La situación combina varios factores políticos que hacen más delicado el escenario para el oficialismo:
- Bullrich desobedeció una instrucción directa de la Casa Rosada en un tema judicial sensible.
- La bancada de La Libertad Avanza quedó expuesta por diferencias internas en la previa de una sesión clave.
- El caso Michelli generó rechazo en distintos sectores, que cuestionan el retiro del pliego.
- La continuidad de Bullrich como jefa de bloque quedó formalmente a disposición, aunque no se espera una salida inmediata.
La relación con Milei, bajo tensión pero sin ruptura
Por ahora, el episodio no aparece como una ruptura definitiva entre Bullrich y Milei. La propia senadora buscó dejar en claro que mantiene su respaldo al rumbo general del Gobierno, pero considera que en este caso puntual no debe acompañar la decisión del Ejecutivo. Esa diferencia, sin embargo, alcanza para mostrar una tensión de fondo en la construcción política libertaria.
El punto central será cómo administra Milei esta señal. Si acepta que Bullrich continúe al frente del bloque pese al desacuerdo, el oficialismo intentará encapsular la crisis. Si la presión interna crece, el conflicto podría abrir una discusión más amplia sobre la conducción parlamentaria de La Libertad Avanza.
Un test político para el oficialismo en el Congreso
La escena deja una lectura clara: el Senado vuelve a convertirse en un terreno difícil para el Gobierno. Aunque La Libertad Avanza logró ordenar acuerdos en otras discusiones, este episodio muestra que la disciplina interna no está garantizada cuando aparecen temas judiciales o decisiones impulsadas directamente por la Casa Rosada.
La definición de los próximos días será clave para saber si se trata de una diferencia aislada o del inicio de una tensión mayor dentro del oficialismo. Por lo pronto, Patricia Bullrich quedó en el centro de la escena política, el bloque libertario entró en estado de deliberación y la sesión del jueves 4 de junio aparece rodeada de incertidumbre.
