El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires dio un paso clave para garantizar la paz social y el inicio del ciclo lectivo al convocar formalmente a los gremios que representan a los trabajadores estatales, docentes, judiciales y médicos. Tras el cierre de la etapa previa de negociación, la gestión de Axel Kicillof busca establecer un nuevo esquema de aumentos que permita compensar el avance de la inflación en este arranque de año.
Cuál es el punto de partida de la negociación
La nueva mesa de diálogo se instala apenas semanas después de que la mayoría de los gremios aceptara un incremento del 4,5% percibido con los haberes de enero. Aquel acuerdo incluyó un retroactivo de diciembre y un ajuste que impactó en el sueldo que los empleados públicos están cobrando en estos primeros días de febrero.
Para este mes, los sindicatos llegan con expectativas claras: no solo igualar el índice de precios al consumidor (IPC), sino también recuperar los puntos perdidos durante el último trimestre del año anterior. Los gremios de la Ley 10.430 (estatales) y el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) han manifestado que, si bien valoran la instancia de diálogo, la propuesta debe ser superadora para evitar conflictos en áreas sensibles.
Impacto en los sueldos: cuánto cobra un docente y un estatal hoy
Con el último ajuste del 4,5% aplicado, la escala salarial en la provincia presenta los siguientes valores de referencia para el mes de febrero:
- Maestro de grado (jornada simple): El salario básico se ubica en torno a los $750.692.
- Maestro de grado (jornada completa): Los haberes ascienden aproximadamente a $1.501.384.
- Preceptor: El sueldo inicial se fijó en $642.321.
- Cargos jerárquicos: Un director de primera categoría en establecimientos educativos percibe actualmente $1.115.138.
Por el lado de los médicos bonaerenses nucleados en CICOP, el gremio aceptó recientemente la última propuesta pero mantiene el estado de alerta y movilización, vinculando su reclamo no solo a lo salarial sino también al rechazo de reformas laborales impulsadas a nivel nacional.
El desafío del inicio de clases y el conflicto nacional
El calendario escolar es el factor de presión más inmediato. Con el ciclo lectivo 2026 programado para iniciar el 2 de marzo, el gobierno bonaerense necesita cerrar un acuerdo con los docentes antes de la segunda quincena de febrero. El objetivo es evitar medidas de fuerza que pongan en riesgo el regreso a las aulas.
Desde el Ministerio de Economía provincial, liderado por Pablo López, insisten en que el contexto fiscal es crítico. La caída de la recaudación propia y la eliminación de fondos nacionales obligan a la provincia a realizar una administración quirúrgica de los recursos. Sin embargo, la premisa política de Kicillof sigue siendo que el salario de los trabajadores públicos es el motor del consumo interno en los municipios bonaerenses.














