Los conductores que durante septiembre esperaban un nuevo movimiento por los impuestos a los combustibles finalmente recibieron una postergación. Pero el cambio no desapareció: el Gobierno nacional fijó una nueva fecha para aplicar el remanente que viene acumulándose desde períodos anteriores.
La novedad alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil y vuelve a poner la mirada sobre el comienzo de octubre, especialmente para automovilistas, transportistas y actividades que dependen del combustible.
Qué cambió finalmente en septiembre
El Decreto 829/2026 modificó el cronograma que estaba previsto hasta fines de agosto. La norma extendió hasta el 30 de septiembre de 2026 el esquema transitorio que ya venía aplicándose y postergó el impacto total de las actualizaciones impositivas pendientes.
Eso significa que durante septiembre no entró en vigencia todo el remanente que debía aplicarse sobre los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono.
El cambio corrigió el escenario que había quedado planteado para el inicio del mes, cuando el cronograma anterior señalaba al 1° de septiembre como fecha para aplicar esos incrementos. El antecedente puede verse en el esquema que estaba previsto para septiembre.

La nueva fecha que figura en el decreto
El artículo 2° del Decreto 829/2026 establece que el incremento total remanente surgido de las actualizaciones correspondientes a 2024, 2025 y al primer y segundo trimestre de 2026 tendrá efectos para los hechos imponibles que se perfeccionen desde el 1° de octubre de 2026.
La medida alcanza a:
- Nafta sin plomo de hasta 92 RON.
- Nafta sin plomo de más de 92 RON.
- Nafta virgen.
- Gasoil.
El texto oficial puede consultarse en la normativa publicada por el Gobierno nacional.
Ver también: Nafta y gasoil: qué estaba previsto para los precios desde septiembre
Por qué esto no define por sí solo cuánto subirá el litro
Que aumente el componente impositivo no permite afirmar que el precio final del surtidor vaya a subir exactamente en la misma proporción. El valor que paga el consumidor depende además de las decisiones comerciales de cada petrolera, los costos de refinación, logística, tipo de cambio y otros componentes del precio.
Por eso, el decreto fija una fecha impositiva, no un porcentaje garantizado de aumento del combustible al público.
Durante agosto y septiembre rigen incrementos parciales: para las naftas, el esquema vigente incorporó $10,572 por litro en el impuesto a los combustibles líquidos y $0,648 en el impuesto al dióxido de carbono. Para el gasoil, los incrementos parciales son de $9,511 y $1,084 respectivamente, además del tratamiento diferencial que corresponde en determinadas zonas.
Qué habrá que mirar en los últimos días de septiembre
El punto clave será saber si el cronograma vuelve a ser modificado antes del cierre del mes. Este tipo de actualizaciones ya fue postergado en varias oportunidades mediante distintos decretos.
Si no aparece una nueva modificación, el remanente acumulado comenzará a surtir efectos desde el 1° de octubre. Recién entonces podrá evaluarse cuánto de ese movimiento impositivo se traslada efectivamente a los precios de las estaciones de servicio.
Para quienes utilizan el auto todos los días o dependen del gasoil para trabajar, la fecha del 1° de octubre queda así como el próximo punto a seguir.
