Meteotsunami en la Costa Bonaerense: Todo sobre el fenómeno que causó una muerte y varios heridos en la playa

Este lunes 12 de enero de 2026, la Costa Atlántica bonaerense fue escenario de un evento meteorológico extremo y poco frecuente que transformó una tarde de verano en una jornada de emergencia. Lo que muchos testigos describieron inicialmente como una “ola gigante” o un “mini tsunami” fue confirmado por especialistas como un meteotsunami. El fenómeno golpeó con fuerza las playas de Santa Clara del Mar, Mar Chiquita y Mar del Plata, dejando un saldo trágico de una víctima fatal y más de 35 heridos.

A diferencia de los tsunamis sísmicos, este evento no tuvo aviso previo de terremoto, lo que generó confusión y pánico entre los veraneantes. A continuación, analizamos a fondo qué provocó este desastre, la ciencia detrás del fenómeno y las recomendaciones de seguridad vigentes.

Crónica del impacto: Del mar retirado a la “pared de agua”

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El evento ocurrió pasadas las 16:00 horas, en un momento de alta concurrencia en los balnearios debido a las altas temperaturas. Según relatos de guardavidas y turistas en Santa Clara del Mar —el epicentro del fenómeno—, el mar experimentó un comportamiento anómalo: primero se retiró abruptamente de la costa, un signo clásico que precede a una entrada violenta de agua.

Minutos después, una masa de agua avanzó repentinamente sobre la playa, superando la línea de carpas y golpeando contra las estructuras costeras y escolleras. En la zona de la albufera de Mar Chiquita, la fuerza de la corriente arrastró a un joven de 29 años, quien lamentablemente falleció ahogado. En paralelo, los servicios de emergencia de Santa Clara y Mar del Plata atendieron a decenas de personas con politraumatismos y un caso grave de infarto provocado por la situación de estrés.

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¿Qué es un meteotsunami y por qué ocurre?

Ola gigante mdp

Aunque la palabra “tsunami” suele asociarse a terremotos submarinos, un meteotsunami tiene un origen puramente atmosférico. También conocido como rissaga en algunas regiones del mundo, este fenómeno se produce por cambios bruscos y rápidos en la presión atmosférica, a menudo asociados a líneas de inestabilidad, tormentas severas o frentes de aire que se desplazan velozmente.

Según explicaron geólogos y expertos en ciencias de la atmósfera tras el evento, la clave estuvo en la resonancia. Cuando una perturbación atmosférica se mueve sobre el mar a una velocidad similar a la de las olas que genera, la energía se transfiere al agua de manera eficiente, amplificando las olas hasta que alcanzan la costa con una altura y fuerza destructivas. En este caso particular, se combinó un cambio drástico en la dirección del viento (rotación al sudeste) con variaciones de presión, lo que empujó la masa de agua hacia las playas bonaerenses de forma súbita.

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¿Es frecuente este fenómeno en Argentina?

Si bien los meteotsunamis no son eventos cotidianos en la Provincia de Buenos Aires, no son inéditos. Existen registros históricos de crecidas repentinas en el Río de la Plata y la Costa Atlántica, aunque rara vez con la magnitud y la violencia registradas este enero de 2026. La geomorfología de la costa bonaerense, con su plataforma continental extensa y poco profunda, favorece la amplificación de estas ondas cuando las condiciones meteorológicas son las “ideales”.

Expertos del ámbito académico y de Defensa Civil han señalado que estos eventos son extremadamente difíciles de pronosticar con exactitud temporal, ya que dependen de variables atmosféricas muy locales y dinámicas. Sin embargo, el aumento de la frecuencia de tormentas severas podría estar vinculado a una mayor incidencia de estos fenómenos.

Recomendaciones de seguridad: Qué hacer ante una alerta

Ante la imprevisibilidad de un meteotsunami, la observación del entorno es la principal herramienta de prevención para el turista y el residente costero. Las autoridades y organismos de seguridad acuática recomiendan:

  • Atención al retiro del mar: Si el agua se retira de la orilla de manera rápida e inusual (más allá de la marea baja normal), es una señal de alerta inminente. Debe alejarse de la playa inmediatamente y buscar zonas altas.
  • Cambios bruscos de tiempo: Esté atento a nubarrones repentinos, cambios drásticos en la dirección del viento o caídas súbitas de la presión (a veces perceptibles como “taponamiento” de oídos) mientras está en la playa.
  • Evacuar la arena: Ante la indicación de los guardavidas o banderas de peligro por tormenta eléctrica, retírese del agua y de la arena. No se quede a “mirar las olas” ni a filmar cerca de la orilla.
  • Respetar las indicaciones oficiales: Siga las instrucciones de Defensa Civil y no regrese a la zona costera hasta que se declare el cese de la alerta, ya que el fenómeno puede presentar varias “ondas” sucesivas.

Las autoridades provinciales y municipales mantienen el monitoreo de la situación, evaluando los daños materiales en balnearios y reforzando los operativos de seguridad en playa para lo que resta de la temporada.

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