Lezama, General Lavalle y Sierra de los Padres, entre las sucursales de Correo Argentino que podrían cerrar

El avance del proyecto impulsado por el Gobierno nacional para privatizar el Correo Argentino suma un nuevo capítulo con el cierre de oficinas y la amenaza de clausura de numerosas sucursales en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires, una situación que genera preocupación entre trabajadores, vecinos y autoridades locales por el impacto que tendría sobre la prestación del servicio postal.

En las últimas horas trascendió que las decisiones implementadas por la administración nacional ponen en riesgo la continuidad de las sucursales ubicadas en Sierra de los Padres, Lezama y General Lavalle, en el interior bonaerense, además de Guernica, en el Gran Buenos Aires, y Abasto, en el Gran La Plata.

La reducción de la red postal se suma a una serie de cierres que comenzaron durante 2024. Entre las oficinas que ya dejaron de funcionar figuran las de Batán, Pila, Cacharí, Juan N. Fernández, La Dulce, Ascensión, Baigorrita, Bayauca, Beruti, Coronel Mom, Dudignac, French, Gobernador Ugarte, Mechita, Mones Cazón y Pedernales, además de otras dependencias distribuidas en diferentes provincias del país.

Fuerte reducción de personal

De acuerdo con datos difundidos por el sector gremial, al inicio de la actual gestión el Correo Argentino contaba con una planta cercana a los 18.000 trabajadores. Actualmente, el número de empleados se redujo a menos de 12.000, de los cuales aproximadamente 3.000 pertenecen a la provincia de Buenos Aires.

Desde la representación sindical sostienen que la disminución del personal forma parte de una estrategia destinada a facilitar el proceso de privatización de la empresa estatal. En paralelo, denuncian que también se avanza con el cierre de sucursales consideradas “no rentables”, pese a que, aseguran, sus costos operativos eran compensados por los ingresos generados por las oficinas de mayor tamaño.

El sindicato cuestiona la privatización

La Federación Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT) sostiene que la empresa registró resultados positivos durante los últimos dos ejercicios económicos. Según el gremio, el Correo Argentino obtuvo superávit tanto en 2024 como en 2025, alcanzando en este último año unos 250 millones de dólares, recursos que, afirman, fueron transferidos al Tesoro Nacional.

En ese contexto, los dirigentes sindicales cuestionan la necesidad de avanzar con la privatización y consideran que no existen fundamentos económicos para desprenderse de la empresa.

El secretario general de FOECYT, Alberto Cejas, denunció que “cerraron oficinas unipersonales donde el único gasto era el salario del empleado, porque en algunos casos tenían hasta edificios propios, y cubren el servicio con camionetas de Flecha Log, que son mucho más caras”.

Preocupación por el futuro del servicio

El gremio también advirtió sobre el papel que actualmente cumple Flecha Log, empresa perteneciente al grupo OCA, adquirido a fines del año pasado por el empresario Leonardo Scatturice. Según los representantes sindicales, parte del servicio postal ya comenzó a ser reemplazado mediante este esquema de tercerización y anticipan que, de concretarse la privatización del Correo Argentino, ese modelo podría profundizarse.

Mientras el debate sobre el futuro de la empresa continúa, la posible desaparición de nuevas sucursales genera inquietud especialmente en localidades bonaerenses, donde las oficinas postales cumplen un rol clave para el acceso a servicios esenciales, el envío y recepción de documentación, encomiendas y el cobro de prestaciones para numerosos vecinos.

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