El Gobierno de la provincia de Buenos Aires definió una nueva recomposición salarial para el personal de la Policía Bonaerense, que consistirá en un incremento total del 7%, aplicado en dos etapas: un 5% correspondiente a julio y un 2% adicional en agosto, ambos calculados sobre los haberes del mes de junio. La medida será oficializada por decreto, ya que el personal policial no participa de negociaciones paritarias.
La decisión del gobernador Axel Kicillof replica el acuerdo salarial alcanzado recientemente con los trabajadores estatales y docentes bonaerenses, manteniendo la política de equiparar los incrementos otorgados a los distintos sectores de la administración pública provincial.
Se trata del segundo aumento salarial del año para los efectivos de la fuerza. El primero había sido del 9,3%, también otorgado por decreto y en línea con la paritaria acordada con los empleados estatales. Con esta nueva actualización, el Ejecutivo provincial busca sostener el poder adquisitivo de los salarios frente al contexto inflacionario.
De acuerdo con la información difundida, los salarios básicos —sin contemplar adicionales ni compensaciones— ubican a un superintendente con ingresos cercanos a los $2,3 millones, mientras que un comisario general percibe alrededor de $1,9 millones. En tanto, un comisario mayor ronda los $1,7 millones, un comisario inspector aproximadamente $1,5 millones y un oficial ingresante cerca de $900.000, cifras que se incrementarán con la nueva actualización salarial.
En paralelo al anuncio para la fuerza policial, el Gobierno bonaerense también prevé actualizar los montos de distintos programas sociales provinciales, en el marco de una política de recomposición de ingresos que alcanza a diversos sectores dependientes del Estado provincial.
