La resolución fue dictada por el Juzgado Civil y Comercial N° 4 de Dolores y establece la prohibición inmediata de pruebas de destreza, competencias formales o informales, eventos recreativos motorizados organizados, desafíos, carreras y toda maniobra temeraria realizada con vehículos 4×4, UTV, cuatriciclos, motos u otros similares en los médanos costeros del Partido de Pinamar, en el sector conocido como La Frontera.
El fallo también señala que la Municipalidad de Pinamar, como ente estatal local, debe “reglamentar, controlar y, en su caso, impedir actividades que puedan afectar la seguridad, la salubridad y el orden público”.
Tras conocerse la decisión judicial, Ibarguren anunció en sus redes sociales que el municipio apelará la medida cautelar. “No estamos de acuerdo con la prohibición de la actividad. La gran mayoría disfruta de nuestras playas de manera responsable. El problema son los pocos que no cumplen y generan situaciones de riesgo”, expresó.
El jefe comunal remarcó que las actividades recreativas motorizadas en La Frontera sostienen el empleo de numerosos comercios locales y favorecen la realización de eventos de marcas automotrices para la presentación de nuevos modelos. “Esto es algo cultural de Pinamar y además genera muchísimo trabajo. Prohibir por culpa de unos pocos inconscientes no es justo ni inteligente”, afirmó, en referencia a la medida solicitada por el ex director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Pablo Martínez Carignano.
En declaraciones a CNM Radio, Ibarguren sostuvo que el municipio no se opone a la actividad, sino que impulsa su control. “A los que corren picadas, hacen maniobras peligrosas o ponen en riesgo a otros, hay que sancionarlos con toda la fuerza”, indicó.
En ese contexto, se refirió al grave accidente ocurrido en La Frontera, donde colisionaron un UTV y una camioneta VW Amarok, que dejó como víctima a Bastian, de 8 años, quien continúa internado en grave estado. “Fue un accidente y una irresponsabilidad del padre. Si hubiese tenido el cinturón de seguridad puesto, no hubiese pasado”, manifestó.
El intendente insistió en que la postura del municipio es reforzar los controles y las sanciones, y no avanzar en prohibiciones totales. “Siempre va a haber gente irresponsable, como en cualquier ciudad del país y del mundo. Para eso están los controles y las sanciones. Prohibir todo no es la solución”, agregó.
Finalmente, aseguró que tras el accidente se intensificaron las medidas de control, lo que permitió erradicar de la zona a quienes realizaban picadas y maniobras peligrosas. “Eso es menos del 1% de la gente que viene a Pinamar. El otro 99% hace las cosas bien”, sostuvo.
Según detalló, se incrementaron las sanciones económicas, el secuestro de vehículos, la inhabilitación de licencias y el cobro de gastos municipales derivados de operativos, traslados y atención médica. “Hicimos un trabajo muy bien articulado con Provincia y Nación, y el objetivo se cumplió”, concluyó el mandatario local.











