
Se trata del excombatiente que se puso al hombro el proceso de identificación de los soldados caídos en las islas.

El último toque de sirena para un bombero voluntario de Chascomús de vocación eterna
“Fue como un sueño. Ver a esas familias que encontraron a sus hijos reconocidos y ahora saben dónde están fue maravilloso. Ver a esas madres arrodillarse en las tumbas de sus hijos, darse aliento entre las familias fue muy conmovedor para todos. No hay corazón que no se ablande con este tipo de cosas”, contó.
Aro preside la fundación No Me Olvides, institución conformada en 2008 por madres de soldados caídos, veteranos y civiles, que busca mejorar la calidad de vida de las personas que padecen trastornos físicos o psíquicos













