El Banco Central de la República Argentina (BCRA) puso en marcha una normativa que cambia las reglas del juego para el financiamiento digital y el bolsillo de los usuarios. Mediante la reglamentación del “Cobro con Transferencia” (CCT), las billeteras virtuales y firmas fintech están autorizadas a debitar de forma automática las cuotas de los préstamos otorgados directamente desde las cuentas bancarias vinculadas de los clientes.
Esta herramienta busca dar una respuesta firme al fuerte incremento de la morosidad en el sector financiero no bancario, donde los retrasos en los pagos alcanzaron cerca del 25% en créditos de hasta $1.000.000. Con el nuevo mecanismo, que será de implementación obligatoria a partir del 31 de agosto, las plataformas contarán con un recurso similar al débito automático tradicional para asegurar el cobro de los vencimientos.
Qué es el Cobro con Transferencia y cómo afecta a los usuarios
Hasta el momento, cuando una persona solicitaba un crédito a través de una aplicación o billetera virtual, debía ingresar manualmente a la plataforma para saldar la cuota o transferir fondos desde su cuenta bancaria tradicional (CBU) hacia la cuenta virtual (CVU) de la aplicación.
Con el Cobro con Transferencia, el proceso se automatiza. Al aceptar las condiciones del préstamo, el usuario autoriza a la fintech a emitir una orden de débito recurrente. El día del vencimiento, el sistema buscará los fondos de manera directa en la cuenta bancaria del titular para cancelar el compromiso. Desde el organismo regulador señalaron que el objetivo es modernizar los pagos digitales y construir un ecosistema de finanzas abiertas que aporte previsibilidad y reduzca los costos administrativos por falta de pago.
Seguridad y herramientas de control para el cliente
Frente a los reparos que genera la posibilidad de débitos directos en cuentas donde se depositan sueldos o prestaciones sociales, la normativa contempla mecanismos específicos de protección para los usuarios financieros. El sistema no funcionará de manera unilateral ni imprevista, sino que está sujeto a regulaciones estrictas de transparencia.
Los clientes mantendrán el control sobre sus operaciones mediante herramientas clave:
- Reversión de débitos: Los usuarios conservan el derecho de solicitar la devolución total de un débito dentro de los 30 días corridos posteriores a la transacción si consideran que hubo un error o un cobro indebido, debiendo acreditarse los fondos en un plazo máximo de 72 horas hábiles.
- Suspensión temporal: Existe la alternativa de ordenar la detención de un débito programado hasta el día hábil anterior a la fecha estipulada para el vencimiento.
- Consentimiento explícito: El mecanismo requiere una autorización clara y detallada al momento de la contratación del servicio financiero, detallando las fechas y los montos estimados de las cuotas.
La medida promete dinamizar el acceso al crédito en plataformas digitales al reducir el riesgo de cobro para las empresas del sector, aunque obligará a los consumidores a realizar un seguimiento más riguroso de los saldos disponibles en sus cuentas bancarias tradicionales para evitar descubiertos o ejecuciones automáticas de deudas.
