El inicio de 2026 llegó con cambios relevantes en el ecosistema de pagos digitales en Argentina, en un contexto donde las billeteras virtuales ganaron protagonismo en el consumo cotidiano. Una decisión del organismo recaudador reconfigura el esquema impositivo y abre un nuevo escenario para fintech, empresas y usuarios.
ARCA amplió el impuesto al cheque a billeteras no bancarias

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) notificó a fines de 2025 que las billeteras virtuales no bancarias comenzarán a tributar el Impuesto sobre los Créditos y Débitos, conocido como impuesto al cheque.
Hasta ahora, estas aplicaciones estaban excluidas del tributo, al igual que los bancos, una exención que se arrastraba desde su creación en 2001. Con esta medida, ARCA equipara el tratamiento fiscal de las fintech proveedoras de servicios de pago (PSP) al de otras entidades del sistema.
Qué es el impuesto al cheque y cómo se aplica
El impuesto al cheque implica una retención automática sobre los movimientos de dinero:
- 0,6% al emisor de los fondos
- 0,6% al receptor de los fondos
No se aplica en transferencias entre personas físicas o monotributistas, pero sí alcanza a operaciones donde interviene una persona jurídica, como empresas o comercios.
Según explicaron referentes del sector, la exclusión fue eliminada porque las billeteras no están inscriptas en los regímenes específicos del impuesto, pensados originalmente para bancos.
Qué billeteras quedan alcanzadas por la medida
La decisión impacta principalmente en las apps que operan como PSP y no cuentan con licencia bancaria. Entre ellas se encuentran:
- Mercado Pago
- App YPF
- Prex
- Shell Box
- Claro Pay
- Carrefour Banco
En cambio, las billeteras con licencia bancaria, como Ualá o Naranja X, continúan exentas del tributo.
Cómo afecta el impuesto a los usuarios
Las billeteras virtuales funcionan a través de bancos sponsor que les proveen las CVU y la conexión con el sistema financiero. Estas entidades actúan como agentes de retención, por lo que el impuesto se descuenta de forma automática.
Desde el sector fintech aseguran que, al menos en una primera etapa, el costo sería absorbido por las empresas para evitar un impacto directo en los usuarios, mientras gestionan la restitución de la exención o la devolución de lo retenido.
Qué puede pasar en los próximos meses
Dentro del sector hay expectativas de que la situación se revise, aunque reconocen que no es habitual que ARCA dé marcha atrás sin cambios normativos o regulatorios formales.
Mientras tanto, las fintech deberán redefinir su estrategia impositiva y operativa, en un mercado donde las billeteras concentran una parte cada vez más relevante de los pagos digitales en Argentina y donde cualquier modificación fiscal tiene impacto directo en la dinámica del consumo.













