Alerta Magnética en 2026: Por qué la anomalía sobre Argentina preocupa a la NASA y qué cambia hoy

Mientras lees esto desde tu teléfono o computadora, algo fundamental está cambiando bajo tus pies y sobre tu cabeza. No es ciencia ficción, es geofísica pura y dura. Hoy, en pleno enero de 2026, los científicos han tenido que actualizar de urgencia los mapas de navegación mundial. ¿La razón? El campo magnético de la Tierra se está comportando de manera extraña, y Argentina se encuentra en el epicentro de uno de los fenómenos más vigilados por las agencias espaciales.

El escudo invisible que nos protege de la radiación solar no es estático. Se mueve, se estira y, en nuestra región, se debilita. A continuación, te explicamos con datos actualizados qué es la “Anomalía del Atlántico Sur”, por qué el Norte ya no está donde solía estar y cómo esto afecta tu tecnología diaria.

Campo magnetico tierra

El “Triángulo de las Bermudas” del espacio está sobre nosotros

Si miras un mapa de la intensidad del campo magnético terrestre, verás una “mancha” azul (indicando debilidad) que cubre gran parte de Sudamérica. Se llama la Anomalía del Atlántico Sur (AAS).

Según los últimos informes de la ESA (Agencia Espacial Europea) y la NASA, esta anomalía se ha profundizado y expandido hacia el oeste en los últimos dos años. Para un ciudadano en Buenos Aires, Córdoba o la Patagonia, esto no significa que vaya a recibir más radiación al caminar por la calle —la atmósfera sigue siendo un filtro denso y eficaz—, pero la historia es muy diferente unos kilómetros más arriba.

  • Satélites en riesgo: Cuando los satélites de órbita baja pasan por encima de Argentina, entran en una zona donde la protección magnética es menor. Muchos deben entrar en “modo seguro” o apagarse temporalmente para evitar que la radiación cósmica fría sus circuitos.
  • Vuelos comerciales: Aunque no es peligroso para la salud esporádica de los pasajeros, las rutas aéreas que atraviesan esta zona a gran altitud reciben dosis de radiación ligeramente superiores a las de otras latitudes.

El Norte Magnético se escapa (pero pisa el freno)

Quizás escuchaste en años anteriores que el Polo Norte magnético se estaba desplazando rápidamente desde Canadá hacia Siberia. La noticia actualizada a 2026 trae una sorpresa: se está desacelerando.

Hasta hace poco, el polo corría a unos 55 kilómetros por año, una velocidad inusitada que obligaba a actualizar los modelos de GPS constantemente. Sin embargo, los datos más recientes del World Magnetic Model (WMM) indican que la velocidad ha bajado a unos 35 kilómetros anuales. Sigue siendo un movimiento rápido en términos geológicos, pero nos da un respiro técnico.

¿Por qué importa esto? Porque tu celular, el sistema de navegación de tu auto y los aviones no se orientan mirando las estrellas, sino siguiendo este modelo magnético. Si los científicos no ajustaran estos datos —como acaban de hacer—, tu ubicación en el mapa empezaría a tener un margen de error cada vez mayor.

2026: El año del “Máximo Solar”

Hay un factor que complica la ecuación magnética este año. Estamos atravesando el pico del Ciclo Solar 25. El Sol está en su fase de mayor actividad, lanzando llamaradas y viento solar con más frecuencia.

La combinación es delicada: un sol “gritando” con fuerza y un escudo magnético que, en nuestra región (la AAS), tiene una “abolladura”. Esto aumenta las probabilidades de:

  • Interferencias en señales de radio y GPS: Es posible que notes imprecisiones momentáneas en aplicaciones de ubicación.
  • Auroras inusuales: Si bien son típicas de los polos, las tormentas geomagnéticas intensas podrían —como ya ocurrió recientemente— pintar los cielos de latitudes más bajas, llegando a verse en el sur de la provincia de Buenos Aires o la Patagonia con tonos rojizos.

¿Debemos preocuparnos por una inversión de polos?

Es la pregunta del millón. ¿Se va a dar vuelta la Tierra magnéticamente? La respuesta científica es: sí, pero no mañana.

El debilitamiento del campo y el movimiento de los polos son síntomas de una excursión o inversión geomagnética, un proceso natural que ha ocurrido cientos de veces en la historia de la Tierra. Pero estos procesos tardan miles de años. No es un evento catastrófico tipo película de Hollywood que ocurre en un fin de semana. No hay evidencia de que una inversión magnética cause extinciones masivas, aunque sí sería un dolor de cabeza logístico para nuestra sociedad tecnológica.

Conclusión: Tu brújula y la realidad

Vivimos en un planeta dinámico. El suelo bajo nuestros pies se mueve (tectónica) y el escudo sobre nuestras cabezas fluctúa. Para los argentinos, la Anomalía del Atlántico Sur es un recordatorio de que tenemos una “ventana” especial al espacio justo encima.

No necesitas comprar sombreros de aluminio ni tirar tu celular. La tecnología humana es adaptable y los científicos monitorean esto minuto a minuto. Lo único que debes saber es que, si tu GPS falla por unos segundos o ves una luz extraña en el cielo del sur, es probable que sea el gigantesco dínamo de hierro en el centro de la Tierra recordándonos que está vivo.

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