En una decisión sin precedentes que busca frenar la ola de accidentes en la Costa Atlántica, la Municipalidad de Pinamar anunció este fin de semana un endurecimiento drástico de los controles de tránsito. Tras los graves siniestros ocurridos en los últimos días —incluyendo el caso de Bastián, el nene de 8 años atropellado que conmocionó al país—, el intendente Juan Ibarguren firmó el Decreto 0104/2026. La nueva normativa ya está vigente y establece sanciones millonarias, la incautación inmediata de rodados y una medida inédita: los infractores deberán pagar de su bolsillo los gastos médicos y operativos en caso de accidente.
“Tolerancia cero”: multas que duelen en el bolsillo

El punto más fuerte de la nueva reglamentación es el impacto económico. Según confirmaron fuentes oficiales, las sanciones se calcularán en “módulos” municipales, oscilando entre los 8.500 y 25.000 módulos. Traducido a pesos, esto implica multas que pueden escalar hasta los $15 millones, dependiendo de la gravedad de la infracción, la reincidencia y el peligro generado.
Estas penas apuntan directamente a quienes circulen con cuatriciclos, UTV, camionetas 4×4 y motos en zonas no habilitadas, con especial foco en los médanos de La Frontera, una zona que históricamente ha sido escenario de tragedias evitables.
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Si te accidentás, pagás todo: la cláusula de “Recupero de Gastos”
Quizás la novedad más contundente del decreto es que el Municipio dejará de subsidiar la imprudencia. A partir de ahora, si un conductor comete una infracción y provoca un accidente que requiera intervención estatal, será responsable de cubrir todos los costos derivados.
Esto incluye:
- Atención médica completa: Internaciones, cirugías, medicación y estudios en el sistema de salud público.
- Traslados sanitarios: Uso de ambulancias y derivaciones de emergencia.
- Operativos de rescate: Movilización de Defensa Civil, Seguridad y Tránsito.
- Daños ambientales: Costos de reparación por daños a la playa, médanos o bienes municipales.
La medida busca poner fin a la carga que estos siniestros representan para el sistema de salud local en plena temporada alta, trasladando la responsabilidad financiera enteramente a quien viola la ley.
Secuestro inmediato y “Mano Dura” con los menores
El decreto faculta a las fuerzas de seguridad y agentes de tránsito a realizar el secuestro preventivo inmediato de cualquier vehículo cuya circulación represente un “peligro cierto o potencial” para la vida. Ya no habrá advertencias: si se detectan maniobras peligrosas o circulación en zonas prohibidas, el vehículo será retenido.
Además, se puso especial énfasis en la responsabilidad parental. Habrá sanciones severas para los adultos que permitan el uso de vehículos motorizados a menores de edad sin supervisión o sin licencia habilitante, una práctica común pero letal en los médanos pinamarenses. Las autoridades advirtieron que también se avanzará con la inhabilitación de la licencia de conducir y denuncias penales por “ingreso indebido a propiedad privada” en los casos que corresponda.
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El caso que marcó un punto de inflexión
La urgencia de estas medidas responde a una seguidilla de incidentes graves en lo que va de enero de 2026. El detonante fue el atropello de Bastián, un niño de 8 años que sufrió heridas críticas tras ser embestido en La Frontera. El hecho reavivó el debate sobre el descontrol en los médanos y la falta de conciencia de muchos turistas que utilizan vehículos de alta potencia sin las medidas de seguridad mínimas.
Con operativos cerrojo ya desplegados en los accesos norte y sur de La Frontera, el mensaje del municipio es claro: la diversión no puede estar por encima de la seguridad. Para quienes visiten Pinamar el resto de la temporada, la recomendación es estricta: circular solo por los corredores seguros, respetar las zonas balnearias y evitar el ingreso a propiedades privadas o sectores de médanos ciegos donde el riesgo de colisión es altísimo.















