La provincia de Buenos Aires volvió a poner el foco en los accidentes cerebrovasculares (ACV), una enfermedad que puede aparecer de manera repentina y que requiere asistencia médica urgente. Reconocer los primeros síntomas y actuar sin demora es una parte esencial de la prevención de secuelas.
A horas del Día Mundial del ACV, que se conmemora el 29 de octubre, el Ministerio de Salud bonaerense difundió un informe sobre la organización de la atención hospitalaria y señaló un fenómeno que preocupa a sus especialistas: cada vez identifican más episodios en personas jóvenes.
La comunicación incluye los recursos disponibles para atender estas emergencias y una guía práctica para reconocer las señales de alarma. También aporta información sobre hospitales de distintas regiones de la Provincia, incluido un establecimiento de Lezama.
La Provincia cuenta con 44 equipos especializados en ACV
Según informó la cartera sanitaria este miércoles 28 de octubre de 2026, la red pública bonaerense dispone de 44 equipos de profesionales especializados en accidentes cerebrovasculares, distribuidos en hospitales de diferentes municipios.
A su vez, funcionan tres unidades de ACV de alta complejidad en los hospitales San Martín de La Plata, Oscar Alende de Mar del Plata y Alberto Balestrini de La Matanza. Allí se concentra capacidad especializada para atender casos complejos, junto con recursos de diagnóstico y tratamiento.
En el listado provincial aparecen, entre otros establecimientos, hospitales de Bahía Blanca, Junín, San Nicolás, Pergamino, Las Flores, Mercedes y San Miguel del Monte. La nómina incluye también la UPA N.º 7 de Lezama, un dato especialmente relevante para la región.
La red busca mejorar la coordinación entre profesionales y reducir los tiempos de respuesta ante un episodio que puede provocar daños graves si la atención se demora.
Por qué los médicos advierten sobre casos en personas jóvenes
El coordinador de la Red Provincial de ACV, Leandro Tumino, advirtió que la enfermedad se diagnostica con mayor frecuencia en personas jóvenes. Entre los factores de riesgo mencionó la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol alto sin control adecuado.
Los especialistas también hicieron referencia al sedentarismo, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y drogas, la alimentación con abundantes ultraprocesados y el estrés crónico.
La Provincia no informó una tasa estadística de aumento por edad en este comunicado. Por eso, la advertencia debe entenderse como una observación del sistema sanitario y no como un porcentaje de crecimiento confirmado de casos.
Cómo identificar un ACV: la regla MESSI
Una señal de ACV puede surgir de golpe, incluso cuando la persona parecía estar bien unos segundos antes. Para facilitar el reconocimiento, el equipo provincial propone recordar las letras del apellido MESSI:
- M de Movimiento: pedir que levante ambos brazos; la debilidad o caída de uno de ellos es una señal de alerta.
- E de Expresión: observar si al sonreír un lado de la cara no responde normalmente.
- S de Saber hablar: comprobar si puede repetir una frase sencilla sin dificultad.
- S de Sensibilidad o estabilidad: prestar atención al adormecimiento de medio cuerpo, pérdida del equilibrio o dolor de cabeza repentino muy intenso.
- I de Imprescindible actuar: llamar a emergencias si aparece una o más de esas señales.
No es necesario que se presenten todos los síntomas juntos. Incluso si desaparecen, es importante buscar evaluación médica urgente. Ante la sospecha de ACV, no conviene esperar ni intentar resolver el episodio por cuenta propia.
Por qué cada minuto puede ser decisivo
Los ACV pueden ser isquémicos, cuando una arteria se obstruye, o hemorrágicos, cuando un vaso sanguíneo se rompe. Para identificar el tipo de episodio se requiere evaluación médica y, habitualmente, estudios por imágenes.
En determinados pacientes con ACV isquémico, algunos tratamientos destinados a restablecer el flujo sanguíneo tienen una ventana de tiempo de aproximadamente cuatro horas y media desde el inicio de los síntomas. La indicación depende del diagnóstico y de las condiciones de cada paciente.
Esa referencia no debe interpretarse como un plazo para esperar: la asistencia debe solicitarse inmediatamente. Hay decisiones clínicas que dependen de minutos, y otros tratamientos pueden considerarse en situaciones particulares.
Qué hábitos ayudan a reducir el riesgo
El Ministerio de Salud bonaerense señaló que una proporción importante de estos episodios puede prevenirse mediante el control de factores de riesgo modificables.
Entre las principales recomendaciones figuran controlar la presión arterial, tratar la diabetes y el colesterol elevado cuando corresponda, mantener actividad física regular, sostener una alimentación equilibrada, reducir la sal y abandonar el tabaco.
Muchos de estos problemas pueden no causar síntomas durante años. Por eso, los controles de salud son relevantes también para adultos jóvenes, especialmente cuando existen antecedentes familiares o factores de riesgo conocidos.
Con la nueva comunicación, la Provincia busca reforzar dos mensajes: prevenir cuando sea posible y actuar de inmediato cuando aparezca una señal de ACV. La capacidad de respuesta de la red hospitalaria es fundamental, pero reconocer una emergencia a tiempo también puede marcar la diferencia.
