Automovilistas que circulan por la Autovía 2, principal corredor vial que conecta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con Mar del Plata, expresaron su preocupación por la falta de mantenimiento de las banquinas y los canteros centrales, donde la vegetación ha alcanzado una altura considerable en distintos sectores.
Según los reclamos de los usuarios, el pasto crecido dificulta la visibilidad y, en determinados tramos, llega incluso a cubrir parcialmente carteles de señalización vial, una situación que genera inquietud por los riesgos que podría representar para quienes transitan diariamente por esta importante vía de comunicación.
Un problema que se repite todos los años
Los conductores aseguran que no se trata de una situación aislada ni novedosa. Por el contrario, sostienen que el crecimiento descontrolado de la vegetación es un inconveniente que se repite año tras año, especialmente durante los meses de primavera y verano.
La falta de cortes periódicos provoca que el pasto avance sobre sectores que deberían mantenerse despejados para garantizar condiciones adecuadas de circulación.
La situación adquiere particular importancia en las proximidades de accesos, cruces, retornos y sectores donde la visibilidad resulta fundamental para anticipar maniobras y reconocer la señalización.
Reclamos por el costo del peaje y el estado de la ruta
Uno de los principales cuestionamientos está dirigido a Autopistas de Buenos Aires S.A. (AUBASA), empresa responsable de la administración y mantenimiento del corredor vial.
Los usuarios consideran que los elevados valores de los peajes deberían traducirse en un servicio acorde con lo que abonan quienes utilizan la autovía.
A las quejas que habitualmente se expresan por el estado de la calzada y las condiciones generales de mantenimiento, ahora se suma el crecimiento excesivo del pasto, que vuelve a poner en discusión la calidad de las prestaciones que reciben los automovilistas.
El reclamo apunta a que el mantenimiento de una ruta concesionada no debería limitarse a la reparación del pavimento, sino contemplar también el corte de vegetación, la limpieza de banquinas y la correcta visibilidad de las señales de tránsito.
La seguridad vial, en el centro de la preocupación
La presencia de vegetación elevada no constituye solamente un problema estético. Cuando invade sectores estratégicos o dificulta la observación de señales, puede convertirse en un factor adicional de riesgo.
Las banquinas despejadas y los canteros centrales correctamente mantenidos forman parte de las condiciones necesarias para una circulación segura, especialmente en una autovía que registra un importante movimiento de vehículos particulares, transporte de pasajeros y camiones.
Además, con la proximidad de la temporada de verano, cuando aumenta considerablemente el tránsito hacia los destinos turísticos de la Costa Atlántica, los usuarios consideran indispensable que los trabajos de mantenimiento se realicen con anticipación y no cuando el problema ya se haya agravado.
Piden una intervención inmediata
Ante esta situación, los automovilistas solicitan a AUBASA que disponga un operativo de corte de pasto y limpieza de banquinas y canteros centrales a lo largo de los sectores afectados, priorizando aquellos puntos donde la vegetación compromete la visibilidad de la señalización.
El planteo es concreto: quienes pagan un peaje esperan circular por una autovía que ofrezca condiciones adecuadas de mantenimiento y seguridad durante todo el año.
