Para miles de familias bonaerenses, tener una casa y tener su escritura no siempre son lo mismo. El boleto de compraventa, la posesión durante años o incluso haber terminado de pagar una vivienda no reemplazan automáticamente al título inscripto a nombre de sus dueños. Esa diferencia se vuelve importante cuando llega el momento de realizar trámites, acreditar la titularidad o disponer del inmueble.
La Provincia de Buenos Aires mantiene un mecanismo de escrituración social gratuita para determinados hogares y volvió a mostrar su alcance con una nueva entrega de títulos. No se trata de una inscripción abierta para cualquier propiedad: el acceso depende de requisitos documentales, condiciones sociales y una evaluación de cada caso.
El trámite se canaliza a través de los municipios y la Escribanía General de Gobierno. Conocer ese recorrido permite evitar gastos innecesarios, reunir los papeles adecuados y saber qué consultar antes de iniciar el expediente.
La nueva entrega de escrituras y el programa que sigue vigente
Este martes 27 de octubre de 2026, el Gobierno bonaerense entregó 74 escrituras gratuitas a familias de distintos barrios del partido de Rivadavia. El acto se realizó dentro del programa Mi Escritura, Mi Casa. Según la información provincial, con esa tanda el distrito alcanzó 526 títulos entregados desde el inicio de la actual gestión.
La iniciativa se aplica en distintos municipios de la Provincia y busca regularizar situaciones dominiales de interés social. Su importancia va más allá de la entrega simbólica: una escritura permite acreditar formalmente la propiedad de un inmueble y realizar gestiones que, sin ese documento, pueden resultar mucho más difíciles.
Quiénes pueden acceder a la escrituración gratuita
La escrituración social de la Escribanía General de Gobierno está orientada a personas y familias de recursos económicos limitados cuyos inmuebles puedan encuadrarse en el régimen provincial, contemplado en la Ley 10.830. El municipio correspondiente interviene en el análisis y en la declaración del interés social de cada operación.
Entre los aspectos que se evalúan se encuentran el destino de vivienda única y ocupación permanente, la situación de quienes venden y compran, los antecedentes dominiales y la valuación fiscal del inmueble. Por eso, tener un boleto de compraventa no implica que la escritura gratuita esté automáticamente aprobada.
También es importante distinguir este trámite de la inscripción para obtener una casa nueva: Mi Escritura, Mi Casa regulariza el título de una vivienda; no constituye, por sí mismo, un plan de adjudicación de viviendas.
Qué documentación conviene reunir antes de empezar
La documentación exacta depende de la situación jurídica del inmueble. Como punto de partida, los requisitos publicados por la Escribanía General de Gobierno incluyen:
- Boleto de compraventa, convenio de donación y cesiones, cuando correspondan.
- DNI y constancias de CUIT, CUIL o CDI de compradores, vendedores o apoderados.
- Formularios de datos personales y autorización para realizar la escritura.
- Declaración jurada de vivienda única y ocupación permanente.
- Documentación del estado civil de las partes, según el caso.
- Antecedente de dominio, es decir, la escritura anterior, y constancia de ARBA o valuación fiscal.
- Planos, certificados y constancias adicionales cuando la propiedad lo requiera.
Es conveniente consultar primero al municipio antes de encargar certificados o estudios por cuenta propia. Si faltan firmas, hay titulares fallecidos, existen sucesiones pendientes o la vivienda fue subdividida, pueden ser necesarios pasos adicionales. La documentación presentada debe permitir reconstruir correctamente la cadena de titularidad.
Dónde se inicia el trámite en la Provincia
Para la modalidad de escrituración social, el primer contacto es con el municipio donde se encuentra la propiedad. Allí se reciben y evalúan los antecedentes, se orienta a los interesados sobre formularios y se determina si el expediente reúne las condiciones para continuar ante la Escribanía General de Gobierno.
No hay que confundir la entrega de escrituras anunciada en una localidad con una convocatoria automática para toda la Provincia: cada trámite tiene su propio estado administrativo. La intervención municipal resulta indispensable y los tiempos dependen de la documentación y de la situación del inmueble.
Para consultas generales también está disponible la atención de la Escribanía General de Gobierno, con sede en La Plata. Su línea de información publicada es 0800-222-0276. Antes de trasladarse, conviene confirmar los requisitos y la modalidad de atención correspondientes al distrito.
Qué gastos pueden evitar las familias que califican
El beneficio principal es la gratuidad del trámite de escrituración social. El régimen también contempla exenciones vinculadas con el Impuesto de Sellos y las tasas correspondientes, además de beneficios sobre deudas del Impuesto Inmobiliario provincial en los supuestos previstos.
En cuanto a las tasas municipales, la situación depende de las ordenanzas y de las condiciones de cada distrito: no corresponde afirmar que todas las deudas locales desaparecen automáticamente al firmar la escritura. Por eso, la evaluación del expediente debe incluir información clara sobre qué conceptos quedan alcanzados.
La recomendación para quienes viven en una propiedad sin título a su nombre es comenzar por reunir el boleto y los antecedentes disponibles, consultar al municipio y solicitar una evaluación de la posibilidad de escrituración social. Es el camino para saber si el caso encuadra en el programa y cuáles son los pasos concretos para avanzar.
