Este sábado 3 de octubre comenzará una de las manifestaciones de fe más importantes y convocantes de la Argentina: la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, que volverá a reunir a una multitud de fieles en una extensa caminata hacia la Basílica de Nuestra Señora de Luján. La edición 2026 se desarrollará durante el sábado y las primeras horas del domingo bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”.
La salida oficial está prevista para mañana sábado a las 10:00 horas desde el Santuario de San Cayetano, en Liniers, desde donde partirá la columna encabezada por la Imagen Peregrina de la Virgen. Desde allí, los caminantes afrontarán un recorrido de casi 60 kilómetros hasta llegar al Santuario de Nuestra Señora de Luján.
Como sucede cada año, a lo largo del trayecto se irán incorporando peregrinos provenientes de distintos puntos, mientras funcionarán puestos de asistencia, hidratación y atención sanitaria. Para esta edición se dispusieron más de 60 puestos de salud distribuidos a lo largo del recorrido, como parte del amplio operativo preparado para acompañar a quienes participen de la caminata.
La expectativa es enorme. Desde el Municipio de Luján estiman que más de un millón de personas podrían llegar a la ciudad durante el fin de semana, por lo que se implementará un importante dispositivo sanitario, de tránsito y seguridad.
Uno de los momentos centrales tendrá lugar el domingo 4 de octubre a las 7:00 horas, cuando el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, presida la tradicional Misa Central frente a la Basílica, coincidiendo con la llegada de miles de peregrinos después de caminar durante toda la noche. También está prevista una celebración el sábado a las 23:30.
La peregrinación de este año tendrá además una particular significación para los fieles, ya que se desarrolla en la antesala de la anunciada visita del papa León XIV a Luján, circunstancia que le otorga a la convocatoria de 2026 un marco especial.
La tradicional caminata tiene sus orígenes en 1975, cuando alrededor de 30.000 jóvenes peregrinaron por primera vez hacia Luján. Más de medio siglo después, aquella convocatoria se transformó en una de las expresiones de religiosidad popular más multitudinarias del país, reuniendo cada año a familias, jóvenes, comunidades parroquiales y fieles que recorren kilómetros llevando agradecimientos, pedidos y promesas hasta los pies de la Virgen.
