A más de cuatro años de una de las tragedias viales más conmocionantes ocurridas en las rutas bonaerenses, la Justicia condenó a cinco años de prisión a Eduardo Owen Cavanagh, el conductor de la camioneta que protagonizó el choque en el que murieron cinco personas, entre ellas dos niños, sobre la Ruta Provincial 29, en jurisdicción de General Belgrano.
La sentencia fue dictada por el Juzgado en lo Correccional N° 2 de Dolores, que además impuso a Cavanagh diez años de inhabilitación para conducir vehículos, el máximo previsto para este delito. El productor agropecuario fue declarado culpable de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo con motor y por la multiplicidad de víctimas.
Pese a la condena, Cavanagh no será detenido de manera inmediata. Continuará en libertad hasta que la sentencia quede firme, instancia que dependerá de los eventuales recursos que pueda presentar su defensa. El fiscal Juan Manuel Dávila había solicitado precisamente cinco años de prisión efectiva y diez años de inhabilitación, mientras que la querella reclamó una pena de seis años.
La tragedia ocurrió durante la mañana del domingo 20 de febrero de 2022, a la altura del kilómetro 103 de la Ruta Provincial 29, en el partido de General Belgrano. En medio de condiciones meteorológicas adversas, la Toyota SW4 conducida por Cavanagh perdió el control, invadió el carril contrario y chocó frontalmente contra un Renault Clio.
En el automóvil viajaban Guillermo Sebastián Martínez, de 36 años; su pareja Ruth de los Ángeles Figueroa, de 29; Felipe Giuliano Martínez, de apenas 2 años; Agustina Lucila Meza, de 4; y Cristian Adrián Onieva, de 46 años. Los cinco perdieron la vida como consecuencia del violento impacto.
Las víctimas integraban una caravana de tres vehículos que había partido desde Moreno y se dirigía hacia Ayacucho, donde tenían previsto participar de un cumpleaños familiar. El viaje que había comenzado como una jornada de celebración terminó abruptamente cuando la camioneta se cruzó hacia el carril por el que circulaba el Clio.
Uno de los aspectos centrales discutidos durante el juicio fue la velocidad a la que circulaba la camioneta. Los peritos de las distintas partes no pudieron establecer una cifra coincidente, mientras que familiares y testigos sostuvieron que el vehículo avanzaba a una velocidad muy elevada. La magnitud del impacto fue tal que el Renault Clio fue desplazado varias decenas de metros y la camioneta terminó su recorrido aproximadamente cien metros después del lugar de la colisión.
La defensa de Cavanagh sostuvo durante el proceso que el estado de la Ruta 29, las intensas lluvias y la acumulación de agua sobre la calzada habrían provocado un fenómeno de aquaplaning, ocasionando la pérdida de control de la camioneta. Sobre esa base pidió la absolución del acusado o la aplicación del beneficio de la duda.
La acusación y la querella, en cambio, atribuyeron el desenlace a la forma en que era conducido el vehículo. Finalmente, la Justicia consideró acreditada la responsabilidad penal de Cavanagh y dictó una pena de cinco años de prisión y diez años sin poder conducir.
Cavanagh había pronunciado sus últimas palabras ante el tribunal una semana antes de conocerse la sentencia, oportunidad en la que se mostró profundamente afectado por lo ocurrido. Sin embargo, no estuvo presente ni se conectó de manera virtual para escuchar el fallo. Del otro lado, familiares de las cinco víctimas aguardaron la resolución judicial después de más de cuatro años de reclamar justicia.
La sentencia constituye un nuevo capítulo judicial de una tragedia que quedó marcada para siempre en la historia reciente de la Ruta Provincial 29 y de General Belgrano, donde cinco cruces colocadas a la vera del camino recuerdan a quienes perdieron la vida aquella mañana de febrero de 2022.
