Universidades nacionales crean el primer Doctorado en Inteligencia Artificial del país

Las aulas, los hospitales y los sistemas de trabajo ya están cambiando por el impacto tecnológico, pero Argentina busca liderar su propio desarrollo. Diez universidades públicas nacionales pusieron en marcha la creación del Doctorado en Inteligencia Artificial Aplicada (DIAA), una propuesta académica inédita para formar especialistas de alto nivel en la materia

Un trabajo en red entre 10 universidades públicas

El proyecto no dependerá de una sola institución, sino de una alianza federal que firmó un Acta de Intención y Compromiso el 3 de septiembre de 2026 en el Instituto Balseiro.

Entre las casas de estudio fundadoras destacan la Universidad Nacional del Sur (UNS) y la Universidad Nacional del Centro (UNCPBA), junto a las universidades nacionales de Córdoba, Rosario, La Pampa, Río Cuarto, San Luis, Santiago del Estero, Comahue y el Litoral.

Aplicación práctica en áreas clave de la sociedad

A diferencia de los enfoques puramente teóricos, este posgrado busca formar profesionales capaces de trasladar la tecnología a la resolución de problemas cotidianos.

Las herramientas de inteligencia artificial se orientarán al diagnóstico médico en salud pública, la agricultura de precisión, la optimización del tránsito, la logística portuaria y la gestión de trámites municipales.

Marco ético y respuesta al riesgo de la desinformación

El plan académico no solo formará especialistas técnicos, sino que pondrá el foco en los marcos éticos, la protección de datos personales y la reconfiguración laboral.

Uno de los objetivos centrales será combatir la generación masiva de noticias falsas y garantizar un uso responsable de los algoritmos en beneficio de la comunidad.

Pasos administrativos para la apertura de la carrera

Aunque el acuerdo de colaboración ya está firmado, el doctorado deberá atravesar distintas etapas antes de abrir la inscripción a su primera cohorte.

Actualmente se redacta el plan de estudios y el reglamento, los cuales deberán ser ratificados por los Consejos Superiores de las diez universidades y contar con la evaluación formal de la CONEAU.

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