Si te preguntas por qué cada vez es más difícil llegar a fin de mes y por qué las deudas parecen impagables, un nuevo informe contradice la explicación oficial de que “hay mayor facilidad para acceder al crédito”.
Mientras el Gobierno nacional atribuye el endeudamiento a una mayor oferta crediticia, un estudio de la Fundación Encuentro revela que el pico histórico de financiamiento no ocurrió este año, sino en el cuarto trimestre de 2019 con un 61,6% de los hogares urbanos.
Este dato llega en un contexto alarmante: la morosidad en Argentina alcanzó una cifra récord en julio, con el 12,9%.
Radiografía del financiamiento hoy
Durante el primer trimestre del 2026, el 58,7% de los hogares urbanos de Argentina recurrió a algún tipo de financiamiento para sostener sus gastos.
El informe detectó que la composición del hogar es un factor determinante en la necesidad de endeudarse. Aquellos en los que hay menores de edad son los que más piden financiación: un 62,8%, frente al 52,7% de las viviendas sin niños/as.
El peso del empleo formal y los ingresos
Contar con un empleo formal también incide significativamente en la capacidad de financiamiento. El 71,1% de los hogares con un trabajador asalariado formal se financian, mientras que la cifra cae al 55,8% en los sectores informales.
La deuda cruza todos los estratos socioeconómicos
En los hogares de ingresos más altos, 7 de cada 10 se financian, siendo el estrato que más recurre al financiamiento. En contraposición, en los hogares de menores recursos, 6 de cada 10 se vieron obligados a solicitar financiamiento.
En cuanto a los mecanismos elegidos para cubrir los gastos cotidianos, el estudio detalla que 1 de cada 3 hogares se financia mediante fiado o tarjeta de crédito, mientras que 2 de cada 10 deben combinar distintas modalidades para cubrir su presupuesto básico.
Asimismo, se detectó una fuerte brecha geográfica: el Noroeste es la región más afectada, donde 7 de cada 10 personas debieron pedir dinero prestado exclusivamente para poder llegar a fin de mes.
