Una propuesta que podría modificar profundamente la organización política, administrativa y económica de la provincia de Buenos Aires comenzó a ganar espacio en el debate público.
El exintendente de San Miguel y exministro bonaerense Joaquín de la Torre planteó federalizar los municipios del Conurbano, quitándolos de la órbita provincial para que pasen a vincularse directamente con el Gobierno nacional.
La iniciativa supone un cambio de enorme magnitud: los distritos alcanzados dejarían de depender del Gobierno bonaerense y pasarían a contar solamente con dos niveles de administración, el municipal y el nacional. Cada municipio conservaría su intendente y sus autoridades locales, pero sus habitantes dejarían de participar de la elección de gobernador y legisladores provinciales.
De la Torre sostiene que buena parte de los servicios esenciales que utilizan actualmente los habitantes del Conurbano ya son prestados o regulados por organismos nacionales o por los propios municipios. Entre los ejemplos mencionó el agua, el gas, la electricidad, los trenes y colectivos, mientras que destacó el creciente protagonismo municipal en áreas como salud y seguridad.
Uno de los puntos centrales del planteo está relacionado precisamente con la seguridad. Según la propuesta, fuerzas federales como Gendarmería Nacional y Prefectura Naval podrían asumir un papel permanente en los distritos federalizados, en lugar de intervenir solamente ante determinadas circunstancias.
La iniciativa también tendría importantes consecuencias económicas. De la Torre propone que, al desaparecer la intervención provincial sobre esos municipios, también pueda eliminarse el impuesto sobre los Ingresos Brutos en ese territorio, al considerar que se trata de un tributo que afecta particularmente a comerciantes, empresas y consumidores.
El dirigente fundamenta además su propuesta en la distribución de los recursos nacionales. Señala que la Provincia aporta una proporción considerable de los fondos que integran la coparticipación federal, pero recibe un porcentaje sensiblemente menor, una discusión histórica que atraviesa a las distintas administraciones bonaerenses.
La propuesta adquiere especial relevancia para los municipios del interior bonaerense, ya que una eventual federalización del Conurbano modificaría sustancialmente el peso demográfico, electoral, económico y territorial de la actual provincia de Buenos Aires. El distrito más poblado del país quedaría conformado bajo una estructura completamente diferente y debería redefinirse la representación política y la distribución de los recursos.
La iniciativa se suma a otros proyectos que durante los últimos años plantearon reorganizar territorialmente la Provincia. Uno de ellos fue impulsado por el exsenador nacional Esteban Bullrich, quien propuso dividir Buenos Aires en cinco provincias con el argumento de mejorar la administración y la gobernabilidad.
Por el momento, la federalización planteada por De la Torre constituye una propuesta política y no una modificación institucional aprobada. Su eventual implementación requeriría resolver importantes cuestiones constitucionales, legislativas, fiscales y de representación política. Sin embargo, el planteo vuelve a poner sobre la mesa una discusión histórica: si una provincia con la dimensión territorial, poblacional y económica de Buenos Aires puede continuar funcionando bajo su actual organización.
La discusión promete generar repercusiones especialmente en el interior bonaerense, debido a que cualquier modificación del vínculo entre el Conurbano y la Provincia podría alterar profundamente el equilibrio político y económico de los 135 municipios bonaerenses.
