Un fenómeno que ocurre a varios kilómetros de profundidad bajo el océano Pacífico volvió a captar la atención internacional: una parte de la corteza terrestre está atravesando un proceso de fragmentación frente a las costas de Canadá. Los científicos consiguieron observar con un nivel de detalle inédito cómo una zona de subducción comienza lentamente a desintegrarse.

El hallazgo se concentra en el extremo norte de Cascadia, una de las regiones tectónicas más vigiladas del planeta por su capacidad para producir terremotos de gran magnitud y tsunamis. Sin embargo, los investigadores aclaran que lo que está ocurriendo no significa que la Tierra vaya a partirse repentinamente ni que se haya detectado un terremoto inminente.
Qué descubrieron los científicos bajo el océano Pacífico
La investigación analizó la interacción entre las placas oceánicas Juan de Fuca y Explorer y la placa Norteamericana, frente a la isla de Vancouver.
Utilizando imágenes sísmicas de alta resolución y registros de terremotos, el equipo consiguió identificar desgarros profundos en la placa que se introduce debajo de América del Norte. Algunas secciones continúan conectadas mientras otras muestran señales de haberse separado parcialmente.

El trabajo científico fue publicado en Science Advances y estuvo encabezado por el geólogo Brandon Shuck, de la Universidad Estatal de Luisiana.
Aunque el estudio original fue publicado a fines de 2025, sus conclusiones volvieron a tener fuerte repercusión durante las últimas horas por las implicancias que tiene para comprender cómo evolucionan y eventualmente desaparecen los límites entre las placas tectónicas.
Una enorme fractura de unos 75 kilómetros
Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores fue la identificación de un desgarro de aproximadamente 75 kilómetros de extensión.
En esa zona, los registros muestran sectores donde todavía se producen terremotos y otros donde prácticamente desapareció la actividad sísmica. Según los científicos, esto puede indicar que algunos fragmentos ya dejaron de estar completamente unidos.
Además, las imágenes revelaron una falla donde parte de la placa presenta un desplazamiento vertical de aproximadamente cinco kilómetros.
La Universidad Estatal de Luisiana explicó que es una de las primeras oportunidades en las que los especialistas consiguen observar con claridad una zona de subducción mientras atraviesa su proceso de desaparición.
Por qué se está rompiendo esta parte de la corteza terrestre
Las placas tectónicas forman la superficie sólida del planeta y están en movimiento permanente, aunque se desplazan apenas unos centímetros por año.
En las llamadas zonas de subducción, una placa se introduce debajo de otra y comienza a hundirse lentamente hacia el interior de la Tierra.
Pero estos sistemas no funcionan para siempre. Cuando una dorsal oceánica se acerca a una zona de subducción puede ingresar material relativamente joven, caliente y liviano que ofrece mayor resistencia al hundimiento.
Esas tensiones terminan favoreciendo la aparición de fracturas y pueden provocar que la placa se vaya dividiendo en fragmentos más pequeños.
En Cascadia, este proceso habría comenzado hace aproximadamente cuatro millones de años y continúa desarrollándose en la actualidad.
La placa no se romperá de un día para otro
Pese a las imágenes y términos utilizados para describir el fenómeno, los especialistas remarcan que no se trata de una ruptura repentina.
Los cambios tectónicos ocurren en escalas de tiempo geológicas. Cada etapa de separación puede extenderse durante millones de años.
Shuck comparó el proceso con un tren que descarrila lentamente: en lugar de colapsar todo el sistema al mismo tiempo, los distintos segmentos se desprenden uno detrás de otro.
A medida que eso sucede pueden formarse pequeñas microplacas y nuevos límites tectónicos.
Qué podría pasar con la zona de Cascadia
Según el modelo planteado por los investigadores, si el fragmento correspondiente a la placa Explorer termina desprendiéndose completamente, la zona activa de subducción de Cascadia podría acortarse unos 75 kilómetros.
Eso equivaldría aproximadamente a una doceava parte de la extensión actual del sistema.
No ocurriría de manera inmediata. Se trata de una posible evolución futura que tomaría millones de años y que permite a los geólogos comprender cómo se reorganiza lentamente la superficie terrestre.
¿Este descubrimiento aumenta el riesgo de un gran terremoto?
El nuevo estudio no indica que vaya a producirse un gran terremoto próximamente.
Sin embargo, Cascadia ya era considerada antes de este hallazgo una región de alto riesgo sísmico. La zona de subducción se extiende desde el norte de California hasta Canadá y es capaz de generar terremotos extremadamente grandes.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) mantiene a Cascadia bajo monitoreo permanente y advierte que allí ocurrieron grandes terremotos y tsunamis en el pasado.
Una evaluación publicada por el organismo en 2025 estimó una probabilidad de entre 10% y 15% de que ocurra un terremoto de aproximadamente magnitud 9 en Cascadia durante los próximos 50 años. Esa estimación corresponde al riesgo conocido de la zona y no es consecuencia directa de la fractura descubierta ahora.
¿Puede afectar este fenómeno a la Argentina?
El proceso observado se encuentra frente a la costa occidental de Canadá y no representa una amenaza directa para la Argentina.
Sudamérica tiene un sistema tectónico diferente. En la costa del Pacífico, especialmente frente a Chile y Perú, la principal interacción ocurre entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.
Argentina está ubicada mayoritariamente en el interior de la placa Sudamericana, aunque las provincias cercanas a la Cordillera tienen mayor actividad sísmica debido a esa interacción.
Por eso, el fenómeno descubierto en Cascadia no implica que las placas ubicadas alrededor de nuestro país estén atravesando el mismo proceso.
Por qué el descubrimiento es tan importante
Hasta ahora, los científicos conocían el final de antiguas zonas de subducción principalmente estudiando estructuras geológicas que dejaron de estar activas hace millones de años.
En este caso pudieron observar un sistema que todavía está funcionando mientras comienza a fragmentarse.
Las imágenes obtenidas durante el Experimento de Imágenes Sísmicas de Cascadia de 2021, conocido como CASIE21, permitieron reconstruir la estructura existente debajo del fondo marino de una manera similar a un enorme ultrasonido de la Tierra.
El descubrimiento ofrece así una ventana poco habitual hacia uno de los procesos que transforman continuamente el planeta: las placas tectónicas no son estructuras eternas, sino que pueden dividirse, formar nuevas placas y finalmente desaparecer durante millones de años de evolución geológica.
