La Provincia activó un plan especial por el Súper Niño: qué zonas preocupan y qué puede pasar desde septiembre

La Provincia puso en marcha un plan especial ante el avance de El Niño y el posible aumento de las lluvias desde septiembre. Qué zonas están bajo mayor vigilancia y qué medidas se preparan para los próximos meses.

La Provincia de Buenos Aires activó un plan especial de prevención ante el avance de El Niño, después de que los últimos pronósticos internacionales elevaran fuertemente la probabilidad de un evento de gran intensidad durante la primavera y el comienzo del verano.

El Gobierno bonaerense presentó este miércoles una estrategia que involucra a los 135 municipios, organismos de emergencia, áreas hídricas y ministerios provinciales. El objetivo es prepararse para un escenario con lluvias más frecuentes e intensas, especialmente desde septiembre y con mayor atención sobre el período que va de octubre a enero.

El dato que encendió las alertas

La provincia activó un plan especial por el súper niño: qué zonas preocupan y qué puede pasar desde septiembre

La actualización de NOAA del 13 de agosto confirmó que El Niño continúa fortaleciéndose y le asignó más de un 90% de probabilidad de alcanzar una intensidad “muy fuerte” durante los próximos meses.

Pero hay un dato todavía más significativo: para el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026, el organismo calcula un 69% de probabilidades de que el evento alcance una magnitud superior a los episodios registrados desde 1950, tomando como referencia su índice RONI.

Esto no significa que estén aseguradas inundaciones ni tormentas extremas en toda la Provincia. Los organismos meteorológicos advierten que un Niño intenso aumenta las probabilidades de determinados impactos, pero no permite anticipar por sí solo qué ocurrirá en cada localidad.

Ver también: Septiembre puede traer un cambio fuerte en el clima bonaerense: qué anticipan los modelos

Qué zonas bonaerenses aparecen bajo mayor vigilancia

La provincia activó un plan especial por el súper niño: qué zonas preocupan y qué puede pasar desde septiembre

La preocupación no es uniforme en todo el territorio.

Los relevamientos del Ministerio de Desarrollo Agrario vienen señalando especialmente a las regiones Noroeste y Centro de la Provincia como las de mayor riesgo frente a un escenario de lluvias por encima de los promedios históricos.

Ver también: ¿Se viene Santa Rosa? Anticipan lluvias y tormentas en la Provincia de Buenos Aires

También existe un seguimiento particular sobre la cuenca del río Salado, donde ya se detectaron sectores con suelos saturados y elevada disponibilidad de humedad.

Durante agosto, la Provincia comenzó a reunir a municipios de diferentes subregiones de esa cuenca.

En Rauch participaron autoridades de Azul, Rauch, Pila, General Guido y Ayacucho, donde se acordó avanzar con nuevas estaciones automáticas de monitoreo y medidas sobre el Canal 9.

Un día después se realizó otro encuentro en Bolívar para analizar el impacto del escurrimiento sobre caminos rurales, áreas productivas y posibles escenarios de emergencia.

También aparece bajo atención el Delta bonaerense, donde se realizan tareas para mejorar el escurrimiento y reducir problemas ante eventuales inundaciones.

Qué puede empezar a pasar desde septiembre

El principal riesgo no depende solamente de una tormenta extraordinaria.

La preocupación está puesta en la acumulación de lluvias durante varias semanas.

Cuando los suelos reciben precipitaciones frecuentes comienzan a perder capacidad de absorción. Si posteriormente llega una tormenta intensa, una mayor cantidad de agua permanece en superficie o termina rápidamente en arroyos, lagunas y ríos.

Por eso, septiembre aparece como el inicio de una etapa que será observada de cerca, aunque los modelos ubican el posible momento de mayor intensidad de El Niño hacia octubre, noviembre y diciembre.

El escenario podría traducirse en:

  • Períodos con lluvias más frecuentes.
  • Tormentas localmente intensas.
  • Saturación de suelos.
  • Anegamientos rurales.
  • Dificultades en caminos.
  • Crecidas de arroyos y cursos de agua.
  • Problemas urbanos si coinciden grandes acumulados en pocas horas.

La magnitud concreta dependerá de cómo se distribuyan las precipitaciones.

Qué incluye el nuevo plan provincial

El Gobierno anunció una inversión superior a $2,3 billones entre diferentes organismos y creó una Mesa Interministerial que coordinará acciones con los municipios.

Participarán, entre otros, los ministerios de Gobierno, Ambiente, Infraestructura, Seguridad, Desarrollo Agrario, Salud y Desarrollo de la Comunidad, además de la Autoridad del Agua, Vialidad, ABSA y otros organismos.

Entre las medidas previstas aparecen el monitoreo semanal de lluvias y cuencas, sistemas de alerta temprana, incorporación de estaciones meteorológicas y pluviómetros, obras hidráulicas y preparación de equipos para responder ante emergencias.

Seguridad informó que cuenta actualmente con 11 helicópteros, 427 embarcaciones para rescate acuático, 543 móviles de emergencia y una flota de drones destinada también al relevamiento de áreas rurales.

La Provincia también creó un visor que permitirá a los intendentes consultar en tiempo real los datos provenientes de estaciones meteorológicas distribuidas en distintos puntos del territorio.

Por qué el estado previo del suelo será clave

El Niño no llega a una Provincia completamente seca.

Durante los últimos meses ya hubo zonas con acumulaciones importantes y sectores de la cuenca del Salado donde el suelo presenta niveles elevados de humedad.

Esa situación puede marcar la diferencia.

Una lluvia de 80 milímetros no produce necesariamente el mismo impacto sobre un terreno seco que sobre otro que lleva varias semanas cerca de la saturación.

Por eso, además de seguir los pronósticos, las autoridades están observando humedad del suelo, niveles de lagunas, ríos y canales, especialmente en el centro y noroeste bonaerense.

Cuándo habrá una nueva actualización

NOAA publicará su próximo informe sobre El Niño el 10 de septiembre.

Ese reporte será especialmente importante porque permitirá conocer si continúa aumentando la probabilidad de un episodio histórico justo cuando comienza la etapa de mayor interés para la Provincia.

Por ahora, el escenario es de prevención y vigilancia, no de una emergencia generalizada.

Lo que cambió durante agosto es el nivel de probabilidad: El Niño ya está instalado, se fortalece rápidamente y los modelos internacionales colocan a la primavera y el comienzo del verano como el período en el que podrían aparecer sus mayores efectos sobre la Provincia de Buenos Aires.

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