Alerta por un posible “Súper Niño”: qué podría pasar en la Provincia de Buenos Aires en las próximas semanas

El comportamiento del océano Pacífico comenzó a encender señales que son observadas con especial atención por meteorólogos de todo el mundo. El fenómeno El Niño 2026 se está fortaleciendo rápidamente y las últimas proyecciones internacionales abren la posibilidad de que alcance una intensidad excepcional hacia los últimos meses del año.

El escenario cobra especial importancia para la Provincia de Buenos Aires, donde la llegada de la primavera suele coincidir con una mayor frecuencia de lluvias y tormentas. Con El Niño fortaleciéndose, algunas zonas bonaerenses aparecen entre las regiones del país con mayores probabilidades de registrar precipitaciones por encima de los valores habituales.

Incluso comenzó a popularizarse nuevamente la expresión “Súper Niño”. Sin embargo, detrás de ese término hay algunos datos que conviene analizar con cuidado antes de anticipar qué puede ocurrir durante la primavera y el verano.

El Niño 2026 se fortalece y podría convertirse en uno de los más intensos

Alerta por un posible “súper niño”: qué podría pasar en la provincia de buenos aires en las próximas semanas

El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que las condiciones actuales del océano y de la atmósfera son consistentes con una fase cálida de El Niño.

El organismo detectó temperaturas superiores a los valores normales en el Pacífico ecuatorial, con anomalías positivas en toda la región y un calentamiento particularmente marcado hacia la costa sudamericana.

Al mismo tiempo, los vientos alisios se encuentran debilitados en sectores del Pacífico central y el Índice de Oscilación del Sur mantiene valores negativos, dos señales que acompañan la consolidación del fenómeno.

Según los modelos dinámicos y estadísticos utilizados por el SMN, para el trimestre agosto, septiembre y octubre de 2026 existe una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe activo.

Pero las proyecciones internacionales van todavía más lejos.

Por qué se habla de un posible “Súper Niño”

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) anticipó que durante agosto, septiembre y octubre El Niño continuará intensificándose hasta alcanzar características de un evento fuerte.

Los modelos combinados utilizados por el organismo proyectan una anomalía de temperatura del océano cercana a +2,9 °C durante ese trimestre en las regiones clave de monitoreo, con una tendencia que seguiría aumentando y alcanzaría su máximo alrededor de noviembre.

Por su parte, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estimó una probabilidad del 81% de que El Niño alcance la categoría de “muy fuerte” entre octubre y diciembre de 2026.

De concretarse ese escenario, podría ubicarse entre los episodios de El Niño más intensos del registro moderno que analiza ese organismo desde 1950.

Es justamente a estos eventos extremadamente intensos a los que popularmente se suele denominar “Súper Niño”.

No obstante, hay una aclaración importante: “Súper Niño” no es una categoría meteorológica oficial. La OMM clasifica los eventos como débiles, moderados, fuertes o muy fuertes. Por eso, aunque la expresión puede servir para describir informalmente un fenómeno extraordinario, todavía no significa que esté confirmado un episodio récord.

Qué podría pasar en la Provincia de Buenos Aires

Para la Provincia de Buenos Aires, una de las principales variables a seguir durante los próximos meses será la cantidad y frecuencia de las precipitaciones.

El pronóstico climático trimestral del SMN para agosto, septiembre y octubre muestra diferencias dentro del territorio bonaerense.

  • Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires: presenta una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las normales.
  • Este bonaerense: la tendencia se ubica entre lluvias normales y superiores a las normales.
  • Resto de la provincia: el comportamiento puede presentar mayor variabilidad, por lo que será necesario seguir las actualizaciones de los modelos a medida que avance la primavera.

La tendencia internacional coincide con este escenario. La OMM proyecta para el trimestre agosto-octubre condiciones más húmedas que las habituales sobre el sudeste de Sudamérica, una región que incluye buena parte del centro-este argentino.

Las zonas bonaerenses que habrá que seguir con mayor atención

El escenario no significa que vaya a llover todos los días ni que necesariamente se produzcan inundaciones generalizadas. Lo que cambia es la probabilidad de que, al finalizar un período determinado, la cantidad total de lluvia resulte mayor a la habitual.

Dentro de la Provincia de Buenos Aires habrá que seguir especialmente la evolución del tiempo en:

  • el sudoeste bonaerense;
  • la costa atlántica y sectores del este provincial;
  • el noreste bonaerense;
  • el área cercana al Río de la Plata;
  • y las regiones agrícolas donde actualmente ya existen sectores con elevada humedad en los suelos.

De hecho, los últimos informes agrometeorológicos del SMN indicaron que durante julio hubo zonas de Buenos Aires donde la siembra de trigo llegó a verse ralentizada por excesos hídricos.

Por eso, una eventual primavera más lluviosa podría convertirse en un factor relevante para el campo, caminos rurales, cursos de agua y sectores urbanos con antecedentes de anegamientos.

¿El “Súper Niño” puede provocar tormentas más fuertes?

Alerta por un posible “súper niño”: qué podría pasar en la provincia de buenos aires en las próximas semanas

El Niño modifica la circulación atmosférica a gran escala y puede favorecer condiciones más húmedas en el sudeste de Sudamérica. Durante la primavera y el verano, esa mayor disponibilidad de humedad puede coincidir con períodos en los que naturalmente aumenta la actividad de tormentas sobre el centro del país.

Sin embargo, no es posible afirmar con meses de anticipación cuándo ni dónde ocurrirá una tormenta severa.

El pronóstico estacional permite estimar tendencias generales de lluvia y temperatura, pero fenómenos como tormentas fuertes, granizo, ráfagas o lluvias extraordinarias solamente pueden ser evaluados con suficiente precisión cuando faltan pocos días u horas para que ocurran.

Tampoco existe una relación automática entre la intensidad de El Niño y la magnitud de sus consecuencias: un Niño extremadamente fuerte no garantiza que todas las regiones sufran fenómenos extremos.

Cómo serían las temperaturas en la Provincia de Buenos Aires

En cuanto a las temperaturas, el panorama inicial resulta diferente al de las precipitaciones.

Para agosto, septiembre y octubre, el SMN mantiene para buena parte de la Provincia de Buenos Aires una mayor probabilidad de temperaturas medias dentro de los valores normales para la época.

Esto no significa que no puedan producirse jornadas excepcionalmente cálidas, irrupciones de aire frío o fuertes cambios de temperatura. El pronóstico trimestral solamente analiza el promedio del período completo.

La situación podría modificarse hacia finales de la primavera y el verano, cuando El Niño alcanzaría, según los modelos actuales, su etapa de mayor intensidad.

Qué puede pasar durante la primavera 2026

Septiembre, octubre y noviembre serán meses especialmente importantes para determinar el verdadero impacto del fenómeno en la Argentina.

Los eventos de El Niño suelen tener una influencia considerable sobre las precipitaciones del centro y noreste del país durante la primavera, aunque el comportamiento final también depende de otros factores atmosféricos y oceánicos.

Si las proyecciones actuales se mantienen, la primavera podría presentar períodos más húmedos y una mayor frecuencia de situaciones favorables para lluvias en sectores de la Provincia de Buenos Aires.

Esto no excluye la posibilidad de intervalos secos. Incluso durante un trimestre considerado lluvioso pueden registrarse varias semanas consecutivas sin precipitaciones importantes.

¿Y qué puede ocurrir en el verano 2026-2027?

El punto de mayor incertidumbre aparece hacia el próximo verano.

Los modelos de NOAA indican que El Niño continuará fortaleciéndose durante la segunda mitad de 2026 y existe una probabilidad muy elevada de que permanezca activo durante los primeros meses de 2027.

Esto significa que el verano austral podría desarrollarse todavía bajo la influencia del fenómeno.

Para la Provincia de Buenos Aires será fundamental observar durante los próximos meses si la señal de mayores precipitaciones que actualmente aparece para la transición invierno-primavera continúa desplazándose hacia noviembre, diciembre y enero.

Las próximas actualizaciones permitirán determinar con mayor precisión si el evento finalmente alcanza la categoría de El Niño muy fuerte y cuáles serán las regiones argentinas donde su influencia tendrá mayores posibilidades de sentirse.

El antecedente de los grandes eventos de El Niño

Argentina ya atravesó anteriormente episodios de El Niño extremadamente intensos. Entre los más recordados aparecen los de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, considerados entre los eventos más fuertes de las últimas décadas.

El episodio 2015-2016 estuvo asociado a importantes anomalías de temperatura en el Pacífico y coincidió con períodos de precipitaciones extraordinarias e inundaciones en diferentes sectores de la Cuenca del Plata.

Sin embargo, cada evento es diferente. Otros fenómenos climáticos pueden potenciar, desplazar o incluso reducir los efectos esperados de El Niño en una determinada región.

El dato que pone bajo la lupa a los próximos meses

A comienzos de agosto de 2026, el panorama reúne varias señales importantes: El Niño ya está activo, el SMN estima casi un 100% de probabilidad de continuidad durante el próximo trimestre y los organismos internacionales esperan que siga fortaleciéndose.

La posibilidad de que alcance una intensidad muy elevada existe y es significativa, aunque todavía habrá que esperar su evolución antes de hablar formalmente de un evento histórico.

Para la Provincia de Buenos Aires, el principal punto de atención estará puesto en las lluvias durante la primavera y posteriormente en el verano. El sudoeste y el este bonaerense ya aparecen en los mapas con señales de precipitaciones normales a superiores a las habituales, mientras el Pacífico continúa calentándose.

Las próximas semanas serán decisivas para saber hasta dónde llegará este nuevo El Niño y si el llamado “Súper Niño” de 2026 termina convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas climáticos de la temporada.

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