Si alguna vez te preguntaste qué evento fue capaz de borrar del mapa a casi la totalidad de los seres vivos hace 252 millones de años, la ciencia finalmente tiene una respuesta concreta. Investigadores lograron determinar el factor determinante detrás de la conocida como “Gran Mortandad”.
Este hallazgo resuelve uno de los enigmas geológicos más grandes de todos los tiempos. Aquí te contamos qué ocurrió realmente y cómo afectó al planeta en ese momento crítico.
El rol de las erupciones volcánicas masivas
El estudio confirma que la causa principal fue una actividad volcánica extrema en la región de las Traps Siberianas. Estas erupciones liberaron cantidades masivas de gases de efecto invernadero a la atmósfera durante un período prolongado.
Este fenómeno provocó un aumento drástico de la temperatura global. El cambio climático resultante fue tan rápido y severo que los ecosistemas de la época no pudieron adaptarse, colapsando en poco tiempo.
El efecto devastador en los océanos
El calentamiento global no solo afectó la superficie terrestre, sino que tuvo un impacto directo en la composición química de los mares. El aumento de dióxido de carbono provocó una acidificación oceánica y una pérdida crítica de oxígeno en el agua.
Este proceso de anoxia (falta de oxígeno) fue el golpe de gracia para la vida marina, eliminando especies que habían poblado los océanos durante millones de años.
Una advertencia para el futuro
Más allá del valor histórico, este hallazgo es fundamental para comprender los riesgos del cambio climático actual. Los científicos advierten que la velocidad con la que se liberan gases hoy es comparable, en ciertos aspectos, a los procesos geológicos de hace 252 millones de años.
Estudiar este evento ayuda a proyectar cómo las especies podrían reaccionar ante cambios bruscos en la composición de la atmósfera. La historia de la Tierra sigue siendo nuestra mejor guía para entender el equilibrio ambiental.
¿Cómo se logró esta conclusión?
Para confirmar esta hipótesis, los investigadores analizaron muestras geológicas y registros fósiles de diversas partes del mundo. Gracias a la tecnología de análisis isotópico, pudieron fechar con precisión los eventos volcánicos y correlacionarlos con la desaparición de las especies.
El resultado es un modelo detallado que explica la cadena de eventos: desde la liberación de lava y gases hasta el colapso total de la cadena alimentaria global.
