La sucesión de movimientos sísmicos importantes registrados durante las últimas semanas en distintos puntos de América Latina volvió a poner el foco sobre una pregunta que, aunque puede generar preocupación, tiene una respuesta científica que debe analizarse con cautela: ¿podría producirse un sismo en la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires?
La respuesta corta es sí, un sismo es posible, pero la probabilidad de que ocurra un terremoto destructivo en el territorio bonaerense, y particularmente en su costa atlántica, es muy inferior a la existente en las regiones sísmicamente activas de Chile, Perú, Ecuador, Colombia o México.
Una región latinoamericana que volvió a temblar
La preocupación cobró fuerza después de varios episodios registrados recientemente en Sudamérica.
El 10 de agosto, un terremoto de magnitud cercana a 7,4 sacudió Colombia y provocó numerosas víctimas y daños. Días después, el 20 de agosto, un fuerte terremoto volvió a golpear Sudamérica: el Instituto Geofísico del Perú informó inicialmente una magnitud de 7,2 para el movimiento registrado en la región de Ayacucho. El evento también fue reportado por el USGS con una magnitud de 6,7 y una profundidad considerable.
En las últimas semanas también se produjeron movimientos en otros países de la región, entre ellos Venezuela y Perú. Sin embargo, especialistas consultados por medios internacionales remarcaron que la sucesión temporal de estos terremotos no significa necesariamente que formen parte de una misma cadena o que exista un aumento global de la actividad sísmica.
Esto es importante porque los terremotos no pueden utilizarse como una especie de “aviso” para anticipar otro terremoto a cientos o miles de kilómetros de distancia.
¿Y qué ocurre en la provincia de Buenos Aires?
La provincia de Buenos Aires se encuentra en una situación geológica muy diferente a la de la región andina.
El mapa oficial de zonificación sísmica del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) establece distintos niveles de peligrosidad para el territorio argentino. La mayor peligrosidad se concentra principalmente en sectores del oeste y noroeste del país, mientras que gran parte del territorio bonaerense presenta niveles considerablemente menores.
Pero baja peligrosidad no significa ausencia absoluta de sismos.
De hecho, existen antecedentes concretos de movimientos telúricos en la provincia. Uno de los casos más llamativos ocurrió el 30 de noviembre de 2018, cuando un sismo superficial fue registrado en las proximidades de la ciudad de Buenos Aires. El fenómeno llamó especialmente la atención de la comunidad científica porque se produjo en una región alejada de las principales zonas sísmicas argentinas.
El propio INPRES informó en aquella oportunidad que se trataba de un sismo pequeño para una región considerada de sismicidad muy reducida, aunque su escasa profundidad hizo que pudiera ser percibido por numerosas personas.
¿Puede temblar en la costa atlántica?
Desde el punto de vista científico, no puede descartarse.
La costa atlántica bonaerense no es una zona completamente “inmune” a los movimientos sísmicos. La corteza terrestre se encuentra en permanente movimiento y existen fenómenos sísmicos intraplaca que pueden producirse incluso lejos de los grandes límites entre placas tectónicas.
La diferencia fundamental está en la probabilidad y en la magnitud esperable.
La costa bonaerense no se encuentra sobre un límite de placas tectónicas como ocurre en buena parte de Chile y Perú. Por eso, el escenario de un gran terremoto destructivo es mucho menos probable que en esas regiones.
Un estudio científico sobre la sismicidad intraplaca en la provincia de Buenos Aires señala precisamente que existen registros de actividad sísmica en la región y que, aunque la sismicidad es baja, resulta necesario continuar estudiándola para comprender mejor sus causas y características.
Un dato que muchas veces genera confusión
Que en Perú, Colombia o Chile se produzca un terremoto importante no significa que la energía liberada pueda “viajar” hasta Buenos Aires y provocar otro movimiento.
Los especialistas que analizaron la reciente sucesión de terremotos en Sudamérica coinciden en que se trata de fenómenos relacionados con diferentes estructuras tectónicas y que la cercanía temporal entre algunos de ellos no permite establecer una conexión directa.
Por eso, los recientes terremotos de Latinoamérica no permiten afirmar que exista una mayor posibilidad de que próximamente ocurra un sismo en la costa atlántica bonaerense.
¿Podría ocurrir un terremoto fuerte?
La respuesta más rigurosa es que no puede predecirse cuándo ni dónde ocurrirá un terremoto.
La ciencia sí puede establecer cuáles son las zonas con mayor peligrosidad sísmica y calcular probabilidades a partir de los antecedentes históricos, las características geológicas y la actividad registrada.
En el caso bonaerense, los antecedentes muestran que la actividad sísmica existe, pero es mucho menor que en las regiones ubicadas sobre los principales límites de placas.
El INPRES mantiene un sistema de monitoreo permanente y publica los sismos registrados en el país, incluyendo aquellos que son determinados automáticamente y posteriormente revisados por especialistas.
¿Y un tsunami en la costa bonaerense?
También aquí es necesario evitar alarmas innecesarias.
Un terremoto ocurrido en una región distante de la costa bonaerense no implica automáticamente riesgo de tsunami para las playas de la provincia.
Para que un terremoto genere un tsunami significativo deben darse determinadas condiciones, especialmente relacionadas con su ubicación, profundidad, magnitud y el desplazamiento vertical del fondo marino.
Por lo tanto, los recientes terremotos registrados en Colombia y Perú no constituyen por sí mismos una amenaza de tsunami para la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires.
La conclusión de los especialistas
La respuesta a la pregunta inicial es clara: sí, un sismo puede ocurrir en la provincia de Buenos Aires e incluso en su sector costero, porque la sismicidad cero no existe.
Sin embargo, no existen actualmente elementos científicos que permitan afirmar que los recientes terremotos ocurridos en otros países de Latinoamérica estén anticipando un sismo en la costa atlántica bonaerense.
La provincia presenta una peligrosidad sísmica mucho menor que las zonas andinas y del Pacífico, aunque los antecedentes demuestran que pueden producirse movimientos de baja magnitud.
En definitiva, que Buenos Aires sea una región de baja sismicidad no significa que sea imposible que tiemble; significa que la probabilidad de sufrir un gran terremoto destructivo es considerablemente menor.
La recomendación, como ante cualquier fenómeno natural, es mantenerse informado a través de organismos oficiales como el INPRES y evitar las predicciones difundidas en redes sociales que intentan vincular terremotos ocurridos en distintos países como si fueran señales de un fenómeno inminente.
