Luego de varias jornadas dominadas por el frío intenso, las bajas temperaturas y las heladas en distintos sectores, la provincia de Buenos Aires comienza a transitar un cambio gradual en las condiciones meteorológicas.
De acuerdo con los pronósticos disponibles y el seguimiento del Servicio Meteorológico Nacional, durante los próximos días las temperaturas mínimas irán recuperándose lentamente, aunque las máximas continuarán siendo bajas y el ambiente seguirá siendo plenamente invernal.
MARTES: FRÍO, PERO CON UNA LEVE MEJORÍA
Este martes 11 de agosto se presenta con temperaturas bajas y cielo parcialmente nublado en buena parte del territorio bonaerense.
Las primeras horas del día volvieron a sentirse muy frías, especialmente en las zonas del centro, oeste y sur provincial, donde se registraron valores cercanos a los 0 °C en algunos sectores.
Durante la tarde, las temperaturas continuarán siendo bajas, con máximas que en numerosas localidades se ubicarán aproximadamente entre los 11 y 13 °C.
En el centro y oeste bonaerense, por ejemplo, el pronóstico marca una mínima cercana a 0 °C y una máxima de 11 °C.
MIÉRCOLES: MÁS NUBES Y POSIBLES LLUVIAS
El miércoles 12 será el día en el que comenzará a notarse con mayor claridad el cambio de escenario.
La nubosidad irá en aumento y existe posibilidad de lluvias aisladas durante la tarde en distintos sectores de la provincia. Además, hacia la noche podrían registrarse ráfagas de viento.
Las temperaturas seguirán siendo bajas, aunque las mínimas comenzarán a recuperarse lentamente.
JUEVES: CONTINÚA EL TIEMPO GRIS
Para el jueves 13 se espera una jornada mayormente nublada en buena parte de la provincia.
Las temperaturas comenzarán a mostrar una recuperación respecto de las jornadas más frías, aunque todavía estarán lejos de valores templados.
En sectores del centro bonaerense se prevén mínimas cercanas a los 6 °C y máximas alrededor de los 13 °C.
VIERNES: MENOS FRÍO, PERO SIN SOL
El viernes 14 continuará la tendencia hacia temperaturas mínimas más elevadas.
Las primeras horas ya no serían tan rigurosas como las de comienzos de semana y los registros podrían ubicarse alrededor de los 8 a 10 °C, mientras que las máximas rondarían entre 13 y 14 °C en diferentes localidades.
Sin embargo, el cielo continuaría mayormente nublado y todavía existiría alguna posibilidad de precipitaciones aisladas.
UNA SEMANA QUE CAMBIA DE ESCENARIO
El dato principal para los próximos días es que el frío extremo comienza lentamente a perder intensidad, pero esto no significa que llegue el calor.
La provincia pasará de jornadas muy frías y secas a un escenario con más nubosidad, mayor humedad y algunas posibilidades de lluvia, especialmente desde el miércoles.
En definitiva, el invierno continuará presente, aunque con temperaturas mínimas que irán subiendo paulatinamente hacia el final de la semana.
Para quienes tengan que circular por rutas y caminos bonaerenses, especialmente durante las primeras horas de la mañana, se recomienda mantener la precaución debido a la presencia de bajas temperaturas, posibles bancos de niebla y reducción de visibilidad en algunos sectores.
