Si recibís una prestación familiar del Estado por tu empleo registrado, un reciente estudio oficial confirmó que estás cobrando montos sustancialmente menores que las familias del sector no registrado.
Un informe técnico del IIEP (UBA-Conicet) reveló que, por las profundas diferencias en los mecanismos de actualización, un trabajador en blanco percibe por hijo casi 3 veces menos que un hogar en la informalidad.
Asignaciones para formales: la pérdida de terreno del sector registrado
A diferencia del sector informal, las asignaciones familiares para empleados registrados perdieron la mitad de su peso económico. Las familias formales con ingresos menores a $1,1 millones perciben un tope de $75.000 por hijo, mientras que para el rango de ingresos de entre $2 millones y $6 millones el beneficio cae drásticamente a solo $15.000 por hijo. El retraso en la actualización de los límites de sueldo dejó fuera del beneficio a miles de trabajadores, reduciendo la partida presupuestaria del 0,6% a apenas el 0,3% del PBI.
Cobros en la informalidad: el impacto combinado de la AUH y Tarjeta Alimentar
Para los hogares no registrados o desempleados, la cobertura estatal se recompuso mediante incrementos directos e in5dexación mensual por inflación. Actualmente, la suma unificada de la AUH y la Prestación Alimentar alcanza los $223.000 por cada hijo menor de 18 años. Este beneficio se consolidó tras el incremento directo del 38% aplicado a la Tarjeta Alimentar en mayo de 2026 y su ampliación a jóvenes de hasta 18 años, lo que llevó a ambos programas a representar casi el 1% del PBI nacional.
Diferencia de $208.000 por hijo: el desfasaje en los ingresos familiares
El cruce de ambos esquemas expone una brecha de montos que impacta en las decisiones del mercado laboral. Entre el cobro del rango alto del empleo formal ($15.000) y un hogar informal ($223.000) existe una diferencia máxima de $208.000 por hijo. Incluso al comparar el sector formal de menores ingresos ($75.000) contra el informal, el trabajador registrado recibe casi el triple de dinero menos. Los economistas advierten que este desfasaje genera un incentivo no deseado hacia la informalidad debido al salto discreto de ingresos que sufre un hogar al formalizarse.
Evolución de la matrícula y padrón de beneficiarios de Anses
El relevamiento también registró cambios significativos en la cantidad total de personas que perciben estas transferencias del Estado. Los titulares de la AUH bajaron de 4,4 millones a cerca de 4 millones de niños y adolescentes. Esta reducción responde al mayor control en la presentación de libretas de salud y educación, el paso de trabajadores a la formalidad y la sostenida caída en la tasa de natalidad. Por su parte, el empleo público provincial mantiene esquemas propios de asignaciones, lo que termina por profundizar la fragmentación del sistema en todo el país.
