En un escenario de máxima tensión gremial y con la amenaza latente sobre el inicio del ciclo lectivo 2026, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires tomó una decisión unilateral para intentar contener el malestar salarial. Ante la falta de un acuerdo definitivo en las mesas paritarias, el Ejecutivo bonaerense procedió a liquidar una suba del 1,5% a cuenta de futuros aumentos para los trabajadores de la educación y la administración pública.
Esta medida, que impactará en los haberes correspondientes al mes de febrero, se da tras el rechazo sistemático de los gremios a las propuestas oficiales, las cuales consideran “insuficientes” frente a la evolución de la canasta básica.
Los detalles de la liquidación y el conflicto salarial
La decisión de liquidar este porcentaje busca evitar que los salarios queden completamente congelados mientras continúan las negociaciones. Sin embargo, para los sindicatos, este movimiento no resuelve el problema de fondo.
- Rechazo de los gremios: El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) y gremios estatales como ATE y UPCN han manifestado que la propuesta integral (que rondaba un 3% o 4% según el tramo) no alcanza a cubrir la pérdida del poder adquisitivo.
- El factor retroactivo: Desde sectores sindicales denuncian que, debido a la caída de ciertos ítems retroactivos de meses anteriores, el impacto real de lo liquidado termina siendo apenas un 1,5% de mejora nominal en el bolsillo del trabajador.
- Salarios actuales: Con este esquema, un maestro de grado que recién se inicia en la provincia percibe un haber que ronda los $750.692, una cifra que los representantes docentes califican como de “emergencia” frente al costo de vida actual en el conurbano y el interior provincial.
Amenaza al inicio de clases y medidas de fuerza
La liquidación “a cuenta” no ha logrado calmar las aguas. Por el contrario, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) ya ha facultado a su consejo para llevar adelante medidas de fuerza, incluyendo un posible paro de 24 horas para el 2 de marzo, fecha prevista para el comienzo de las clases en el territorio bonaerense.
El Gobierno provincial, encabezado por el ministro de Trabajo Walter Correa, sostiene que la gestión de Axel Kicillof ha mantenido el diálogo abierto de manera permanente y que se han realizado esfuerzos financieros significativos en un contexto de recorte de fondos transferidos por la Nación. No obstante, la distancia entre el pedido gremial y la oferta estatal sigue siendo amplia.
¿Qué esperar para las próximas semanas?
El panorama es de incertidumbre total. Se espera que en los próximos días se concrete una nueva convocatoria a la Mesa Técnica Salarial. Los puntos clave que se discutirán incluyen:
- Cláusula gatillo o de revisión: Los gremios exigen mecanismos de actualización automática mensual.
- Impacto en IOMA: Además de lo salarial, los trabajadores estatales reclaman por las deficiencias en la cobertura de la obra social provincial, que también forma parte del pliego de reclamos en las negociaciones.
- Asignaciones familiares: Se busca un incremento en los topes y montos de las asignaciones para equipararlos con los niveles nacionales.
Para los empleados públicos y docentes de la Provincia de Buenos Aires, el mes de febrero será decisivo. La aceptación o el rechazo de la próxima oferta determinará si el ciclo lectivo 2026 arranca con normalidad o bajo un plan de lucha gremial.













