Paritarias 2026: Los tres gremios que le ganan a la inflación y cierran los mayores aumentos para marzo

El mapa salarial de Argentina en este inicio de 2026 muestra una brecha cada vez más marcada entre los sectores que logran blindar sus ingresos y aquellos que quedan rezagados. Tras un enero con una inflación del 2,9%, la reapertura de las paritarias se volvió una necesidad urgente para evitar la pérdida del poder adquisitivo. En este contexto, tres sectores específicos han logrado cerrar acuerdos que se posicionan como los más altos del mercado para el mes de marzo, estableciendo nuevos techos en las escalas salariales.

Los sectores con mejores acuerdos para marzo 2026

La dinámica de las negociaciones actuales no solo busca empatar el índice de precios, sino recuperar el terreno perdido durante el último semestre de 2025. Los gremios que lideran el podio de aumentos para el próximo mes son:

  • Trabajadores del Plástico: Este sector consolidó una de las mejores recomposiciones mediante un esquema de subas escalonadas. Para marzo, los empleados percibirán un incremento del 3,9% correspondiente al tramo final de su última negociación. Además, el acuerdo incluye una suma fija extraordinaria de $30.000 que se mantiene vigente hasta finales de febrero, impactando directamente en el bolsillo antes de la liquidación del tercer mes del año.
  • Sector Minero (Rama Cal y Piedra): Bajo el Convenio Colectivo 36/89, los trabajadores de esta rama recibirán un incremento del 3% en marzo, completando un esquema de ajustes mensuales que incluyó subas del 4% en enero y 3,5% en febrero. Este ritmo de actualización constante permite que el salario minero se mantenga como uno de los más competitivos, con una nueva revisión pautada para los primeros días de abril.
  • Aceiteros: Sigue siendo el gremio de referencia en cuanto a pisos salariales. Con acuerdos que ya han llevado el salario inicial por encima de los $2.300.000, los trabajadores aceiteros mantienen clausulas de revisión que ajustan sus haberes según la evolución de la canasta básica. Para marzo, su estructura de costos y la alta productividad del sector les han permitido sostener niveles de ingresos que duplican el promedio de otras actividades industriales.

El caso de los estatales: el pedido de $1.800.000

Mientras los sectores privados mencionados logran acuerdos de corto plazo, el sector público atraviesa una tensión máxima. Los gremios estatales como ATE y UPCN han puesto sobre la mesa una exigencia drástica: un salario base de $1.800.000.

Este pedido surge como respuesta a la realidad de las provincias, donde las ofertas gubernamentales se han estancado en sumas fijas de entre $130.000 y $280.000, montos que los sindicatos consideran insuficientes para cubrir una Canasta Básica Total que no deja de escalar. En distritos como Entre Ríos y Santa Fe, las negociaciones han pasado a cuarto intermedio tras el rechazo rotundo de los trabajadores a propuestas que apenas rondan el 12% semestral.

Otros rubros con actualizaciones confirmadas

Más allá de los tres líderes, otros sectores también tendrán movimientos en sus liquidaciones de marzo:

  • Seguros: Aplicarán un 2% adicional sobre la base de febrero para la rama de Capitalización y Ahorro.
  • Comercio: El gremio más numeroso del país se encuentra en plena etapa de revisión para definir los montos que se cobrarán en marzo, con el objetivo de no quedar por debajo de la línea de pobreza que ya supera el millón de pesos para una familia tipo.
  • Petroleros de Vaca Muerta: Además de sus escalas básicas, continuarán percibiendo bonos no remunerativos de $380.000 por zona operativa, blindando los ingresos en una de las áreas más caras del país.

Qué esperar para el resto del año

La tendencia para 2026 marca un cambio de estrategia: las empresas y sindicatos están abandonando los acuerdos anuales para volcarse a negociaciones bimestrales o incluso mensuales. Según consultoras privadas, solo el 29% de las compañías planea dar cuatro o más aumentos en el año, mientras que el resto intentará estirar los plazos, lo que anticipa un marzo cargado de conflictividad gremial si la inflación no muestra señales claras de desaceleración.

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