La estabilidad de las últimas jornadas llegará a su fin este miércoles 7 de octubre en buena parte de la Provincia de Buenos Aires, donde se espera un marcado desmejoramiento de las condiciones meteorológicas, con lluvias, tormentas fuertes, posible caída de granizo y ráfagas intensas. El cambio dará paso posteriormente a varios días más frescos, con abundante nubosidad y temperaturas poco habituales para esta altura de la primavera.
De acuerdo con las últimas actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional, distintos sectores bonaerenses se encuentran bajo alerta amarilla y naranja por tormentas, con especial atención sobre el norte y sectores del este y oeste provincial.
En las áreas alcanzadas por el nivel naranja pueden producirse tormentas fuertes y localmente severas, acompañadas por abundante caída de agua en cortos períodos, frecuente actividad eléctrica, ráfagas y ocasional granizo. Los acumulados podrían ubicarse entre 50 y 80 milímetros, aunque esos registros pueden superarse puntualmente.
El panorama no será igual en toda la Provincia ni durante todo el día. En sectores del oeste bonaerense, como la región de Bolívar, Carlos Casares, Carlos Tejedor, Hipólito Yrigoyen y Pehuajó, el nivel naranja está previsto principalmente durante la mañana, mientras que hacia la tarde pasaría a amarillo. En el norte, en cambio, localidades de la región de San Nicolás, Ramallo y San Pedro permanecen bajo nivel naranja durante buena parte de la jornada. También sectores del este provincial quedaron comprendidos dentro de las advertencias de mayor intensidad.
La tarde y la noche serán períodos para seguir con especial atención en numerosas localidades. En algunos sectores del este bonaerense las tormentas podrían intensificarse desde la tarde y prolongarse durante las primeras horas del jueves. Además de las precipitaciones, el viento del sector este puede cobrar intensidad, con ráfagas capaces de alcanzar alrededor de 70 kilómetros por hora en las áreas más comprometidas.
Las temperaturas también comenzarán a mostrar un cambio. En buena parte del este provincial el miércoles tendrá valores cercanos a los 14 grados de mínima y 19 de máxima, con elevada humedad y una sensación bastante más fresca que la registrada en jornadas anteriores.
¿Y qué ocurrirá después de las tormentas?
El jueves 8 comenzará a ingresar aire más fresco y el viento rotará progresivamente hacia el sector sur. Las condiciones tenderán a mejorar en varias regiones, aunque persistirá abundante nubosidad y todavía pueden quedar precipitaciones aisladas en algunos sectores de la Provincia.
Para el viernes 9 y sábado 10 el ambiente continuará fresco y mayormente nublado. Las temperaturas máximas podrían quedar en numerosos puntos del territorio bonaerense bastante por debajo de los 20 grados, e incluso rondar solamente los 14 a 16 grados en algunas zonas durante el sábado.
Hacia el domingo 11 comenzaría una recuperación gradual de la temperatura, aunque todavía sin calor, mientras que para el lunes 12 de octubre, jornada del feriado, las proyecciones muestran una tendencia hacia condiciones más estables y algunos períodos de sol, con máximas cercanas a los 18 grados en sectores del este provincial.
De esta manera, la segunda semana de octubre traerá un nuevo cambio importante: primero tormentas potencialmente fuertes y abundante lluvia, y posteriormente varios días frescos, en una primavera que hasta ahora continúa mostrando fuertes oscilaciones térmicas.
Ante las alertas vigentes para este miércoles, se recomienda consultar periódicamente las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional, ya que tanto las zonas alcanzadas como los niveles y horarios de las advertencias pueden modificarse durante el transcurso de la jornada.
