La “campera cervecera” ha emergido como una innovación sorprendente que fusiona el uso cotidiano de una prenda abrigada con la cultura cervecera. Este invento no solo tiene como objetivo ofrecer comodidad en climas fríos, sino también facilitar el disfrute de la cerveza al aire libre.
A primera vista, podría confundirse con una campera térmica convencional. Sin embargo, su singularidad radica en los depósitos flexibles que permiten almacenar entre 1,5 y 2 litros de cerveza. Estas botellas son recargables a través de una válvula y cuentan con una canilla discreta en uno de los laterales para su distribución.
¿Cómo funciona y cuál es su utilidad?
La campera emplea materiales aislantes similares a los utilizados en viandas térmicas, lo que asegura que la cerveza se mantenga a una temperatura agradable durante su uso. Los depósitos internos, que se asemejan a mochilas de hidratación, son tanto removibles como lavables, facilitando así su mantenimiento.
Diseñada principalmente para eventos culturales, ferias o recitales al aire libre, no busca mantener la cerveza fría como en un freezer, sino conservarla apta mientras el usuario está en movimiento. En este sentido, el consumo de cerveza se convierte en un acto social, ya que la canilla es visible y se promueve la experiencia de compartir.














