En una nueva conferencia de verano realizada en Necochea, el gobernador bonaerense Axel Kicillof lanzó duras críticas contra la administración nacional y fue más allá: anticipó que el gobierno de Javier Milei no continuará más allá de 2027, una afirmación que rápidamente generó repercusiones políticas.
El mandatario provincial apuntó contra las políticas económicas de Javier Milei, al considerar que el modelo actual “tiene ganadores y perdedores” y que está perjudicando seriamente al turismo bonaerense. Según sostuvo, mientras crecen los viajes de argentinos a Brasil y a Punta del Este, “se está destruyendo el turismo en la provincia de Buenos Aires y en toda la Argentina”.
Caída del turismo y del empleo
De acuerdo a los datos oficiales presentados por la Provincia, desde el 1° de diciembre ingresaron 6,6 millones de turistas, lo que implica una baja del 4,7% respecto a la temporada anterior. En los primeros días de febrero la caída se profundizó hasta el 7,8%.
Kicillof afirmó que 830 mil personas dejaron de veranear en territorio bonaerense desde la asunción de Milei, lo que —según indicó— repercute directamente en el empleo y el consumo.
Además, denunció que desde el inicio de la actual gestión nacional se perdieron casi 300 mil puestos de trabajo, al tiempo que calificó el plan económico como “cruel” y lo comparó con los modelos aplicados por José Alfredo Martínez de Hoz y Domingo Cavallo.
“La Provincia no se entrega”
Acompañado por el intendente local, Arturo Rojas, y los ministros Augusto Costa y Carlos Bianco, el gobernador defendió el rol del Estado provincial y aseguró que continuará respaldando al sector turístico.
El jefe comunal de Necochea también cuestionó la falta de diálogo con el Gobierno nacional y describió la temporada como “compleja”, con estadías más cortas y menor nivel de consumo.
La frase que agitó el escenario político
Sin embargo, el punto más resonante del discurso llegó al cierre, cuando Kicillof dejó entrever que el ciclo de Milei podría terminar en 2027, instalando un fuerte mensaje político en pleno verano.
La declaración no pasó desapercibida y promete abrir un nuevo capítulo de confrontación entre la Provincia y la Nación, en un contexto económico que ya genera tensión en distintos sectores productivos.















